Alumbrar

basado en materiales de Majón Meir

Parashat Vaieji     18 de Tevet 5784     No 1440 

¿Quién está vinculado?
Rav Eran Tamir
(reimpresión)

En la bendición de Iaacov a las tribus - cada tribu según sus características y papel – se recalcan dos tribus centrales que pertenecen al kodesh (lo santo): La tribu de Levi que rinde culto en el Beit HaMikdash (El Templo), y la tribu de Isajar que se encuentra en forma fija en la “tienda” – la ieshiva, el centro de estudio de la Torá – y se ocupa de la Torá.
Y a pesar de que esas dos tribus son especiales en su vinculación con el kodesh, ya fue determinado en el Shuljan Aruj (libro de halajá por excelencia): “Toda persona de Israel tiene obligación de estudiar la Torá, ya sea pobre o rico, ya sea sano o enfermo, ya sea joven o anciano… incluso casado y con hijos, tiene la obligación de determinar horarios de estudio de la Torá, durante el día y la noche…” (Iore Dea 246:1). Y en otro lugar (Orej Jaim 155:1) dice: “Y determinará horarios de estudio, y ese horario debe ser fijo, y no lo pasará por alto incluso si piensa que ganará mucho dinero”.
El vínculo con el kodesh no es sólo patrimonio de la tribu de Levi e Isajar solamente, sino que toda persona de Israel tiene esa obligación, y debe expresarla en forma práctica con el estudio de la Torá durante el día y la noche, en forma fija, según su capacidad y posibilidades.
Dice la Gmará (Brajot 35): “Veamos cuál era la diferencia entre las primeras generaciones y las últimas. Las primeras generaciones que hicieron su Torá perdurable y su trabajo transitorio vieron frutos en ambos. Las últimas generaciones que hicieron su trabajo perdurable y su Torá transitoria no vieron frutos en ninguno de ellos”. En forma sencilla podemos interpretar que lo perdurable y lo transitorio, ya sea en cuanto al estudio de la Torá como el trabajo, labor y sustento, depende de la cantidad de horas que se invierten en ellos, y según ese criterio técnico la persona se mide a sí misma, y lamentablemente también la sociedad lo mide a él.
Pero en realidad no es así. Y como escribe el Rav Kuk (Ein Aya Brajot Bet, sexto capítulo inciso 11) “Fundamentalmente los términos transitorio y perdurable no dependen tanto del tiempo como de la conciencia, lo que para la persona es lo principal es lo perdurable, a pesar de que por algún motivo se ocupará de ello poco tiempo”.
La vinculación de la persona con la Torá no se mide, como muchos piensan, según expresiones superficiales, e incluso no según cantidades de estudio de la Torá, un estudio que puede quedar también ajenos a su ser, sino que principalmente en la vinculación auténtica con los valores e ideales de la Torá, que se convierten en el centro de su vida, del que parte y actúa en todos los campos de la vida, en el kodesh y en lo secular, en la vida del particular y del público.

Ilusión óptica
Rav Shlomó Aviner

Hay un fenómeno conocido, llamado ilusión óptica: Una interpretación equivocada del cerebro en cuanto a lo que los ojos ven. No es una alucinación, sino que una sensación equivocada que tiene su origen en algo real. Y por supuesto, hay muchos tipos de ilusiones ópticas.
Hay también una ilusión moral: Juzgado equivocado del prójimo. El cerebro nos lleva por un camino equivocado, y no se lo juzga para bien. Hasta que los ojos espirituales despiertan y ven la auténtica realidad.
Ahora, en la guerra, somos merecedores que muchas ilusiones cerebrales son disipadas. Lo que pensábamos por equivocación, y la realidad en cuanto al pueblo que habita en Tzion:
Débiles – no. Valientes.
Materialistas – no. Idealistas.
Egoístas – no. Se sacrifican.
Malos – no. Buenos.
Cada uno para sí mismo – no. Uno para todos.
Divididos – no. El común denominador es mucho más grande que lo que separa.
Cada uno piensa que él es el más importante – no. Todos juntos un mismo organismo.
Les gusta pelearse – no. Plenos de misericordia y bondad.
No llegarán para ayudar – no. Ayudan, y mucho.

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
El honrado del Shabat
Préstamo en Shabat

Una persona que en Shabat le falta algún producto especifico y quiere tomarlo prestado de su compañero, no se lo pedirá formulándolo como un préstamo, sino que como tomado prestado [véase acotación en cuanto a hebreo y otras lenguas] o entregado[1].
Por ejemplo: Una persona que le falta Jala para la comida de Shabat, no le pedirá a su vecino diciéndole “dame una Jala en préstamo”, sino que le dirá  “préstame por favor una Jala” o “dame por favor una Jala”.
La razón que nuestros sabios lo prohibieron cuando lo formula como un préstamo, es porque temieron que el vecino llegue a escribir la deuda en su libreta.
Eso es sólo cuando lo formula como un préstamo, porque tratándose de préstamos “un préstamo es por 30 días”. Es decir, una persona que toma un préstamo de su compañero, mientras no han pasado 30 días no puede exigir la devolución, y de momento que así es las personas acostumbran a anotar en su libreta la deuda que le deben, para que no la olvide. Pero cuando una persona le presta un objeto a su compañero, tiene permitido exigir su devolución enseguida, y por ello las personas no acostumbran a anotar ese tipo de objetos prestados, porque tratándose de un corto lapso como ese no se teme que lo olvide
[2].
Por lo tanto, prohibieron nuestros sabios en Shabat tomar objetos prestados de su compañero utilizando una formulación de préstamo, porque se teme que llegue a escribir la deuda en su libreta. Pero cuando el que toma el objeto lo pidió prestado, de momento que las personas no acostumbran a anotar ese tipo de cosas en su libreta, no se teme que así haga
[3].
Pago de deuda en Shabat
De la misma forma que no se debe dar préstamos en Shabat, así también no se debe pagar deudas en Shabat, porque se teme que borre en Shabat de su libreta la deuda que fue anotada[4].
Por ejemplo: Una persona que le debe a su compañero una botella de vino, tiene prohibido devolvérsela en Shabat para pagar su deuda, porque se teme que llegue a borrar la deuda de su libreta.
Pero los poskim (sabios que determinan la halajá) escribieron que si cuando lo devuelve no menciona pago de deuda sino que devolución, está permitido. Porque utilizando esa formulación es notorio y no llegará a borrar la deuda de su libreta en Shabat
[5]. Y eso justamente cuando se trata de algo que es un alimento y es necesario para Shabat, pero otro tipo de objetos está prohibido pagar la deuda en Shabat, no importa qué formulación utilice[6].


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 307 inciso 11). Y justamente en hebreo, que hay diferencia entre préstamo y tomar prestado. Pero en otras lenguas, que no hay diferencia, se debe decir “dame” (allí, Shuljan Aruj). Y en Kaf HaJaim (allí, inciso 83 citó a Pitjei Avoda) que mujeres que no saben bien hebreo no saben diferenciar entre una formulación de préstamo o tomado prestado, y deben decir “dame” o similar, formulaciones que seguramente no son préstamo.
También cuando le pide a su compañero libros, que son objetos para cumplir una mitzva, no lo debe pedir utilizando formulación de préstamo.

[2](Allí, Mishná Brurá inciso 42. Kaf HaJaim inciso 80).
[3](Allí).
Y véase Mishná Brurá y Kaf HaJaim (allí) que citaron a Maguen Avraham, que donde acostumbran que los prestamos pueden ser demandados enseguida, puede utilizar una formulación de préstamo. Y Mishná Brurá (allí) indicó ver en Biur Halajá, que no está claro. Y en Biur Halajá (allí, comienza lezman merube) escribió que según lo que explican en la Gmará se necesita que sea notorio, que utilice una formulación de prestado y no de préstamo, y de todas formas así se debe hacer [también donde los prestamos pueden ser demandados enseguida].

[4](Allí, Ram”a citando a Riba”sh y Mishná Brurá inciso 46. Kaf HaJaim inciso 87).
[5](Allí, Mishná Brurá y Kaf HaJaim).
[6](Allí, Mishná Brurá y Kaf HaJaim inciso 87).

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