Alumbrar

basado en materiales de Majón Meir

Parashat Jukat     5 de Tamuz 5780     1264

Estudiando con esfuerzo
Rav Ioram Eliahu
(reimpresión) 

Dijo Reish Lakish (Brajot 63:B): “¿De dónde aprendemos que las palabras de la Torá sólo persisten en el que se mata por ella? Porque dice el versículo (Bamidvar 19:14) ‘esa es la Torá, cuando un hombre muera en la tienda’”. Explica el autor del libro “Torá Temima” que por lo visto la intención es que la persona debe esforzarse mucho por la adquisición de la Torá, como dicen nuestros sabios “te has esforzado y has encontrado, créelo”. La intención de nuestros sabios es que la Torá persiste en la persona que la estudia y se esfuerza en su estudio, profundizando y entendiendo, y no se contenta con el plano superficial y sencillo de las cosas.
De esa forma explica el Mahara”l de Praga la superioridad del hombre sobre todas las otras criaturas, elevadas y bajas. Mientras que esas criaturas fueron creadas plenas en la práctica, la persona sólo nació con el potencial, un gran potencial, y su papel en la vida es descubrir y expresar ese potencial en la práctica.
En contraste con los animales
- que tienen lo que les fue entregado y nada más, y no pueden desarrollarse y completar sus carencias - la persona fue creada en potencia y en su vida ese potencial es aflorado y expresado. Por ello, su nombre está relacionado con la tierra: Adam [mientras que la tierra es llamada adama. N. del T.]. Porque la tierra es como un potencial para todas las plantas, los árboles y las frutas, y a través de ella ellos llegan a la práctica, y así también la persona, que expresa su contenido que está en potencia. ¿Cómo llegamos a esa expresión plena del potencial? A través del esfuerzo en el estudio de la Torá. Así dijeron nuestros sabios (Sanhedrin): “‘El hombre nació para esforzarse’ (Iyov 5:7). Dijo Rabí Eliezer, ¿esfuerzo con la boca, o esfuerzo con el trabajo? Cuando dice ‘el hombre trabajador trabaja para él, porque su boca le obliga' (Mishlei 16:26) se trata de esfuerzo con la boca. ¿Y todavía no tengo claro si se trata de un esfuerzo en el estudio de la Torá, o de conversación? Dice el versículo ‘este libro de la Torá no se apartará de tu boca, y meditarás en él día y noche’ (Ioshua 1:8) – es decir, esfuerzo en el estudio de la Torá”.
Por ello nos advierte el Mahara”l y dice que la persona no debe equivocarse y pensar que alcanzará su plenitud sin esfuerzo, “y se pensará que le irá bien incluso si no se esforzará nada, cuando su nivel lo protegerá… y no necesita adquirir ningún nivel, eso no es correcto pensar, es una equivocación”. La persona nació para completar sus carencias, y la forma de completarlas es a través del esfuerzo en el estudio de la Torá, “pero siempre habrá que esforzarse para plasmar su plenitud en la práctica, y esa será su plenitud”. Es decir, el esfuerzo continuo por completar sus carencias es la plenitud del hombre (Mahara”l, Tiferet Israel, Cap. 3).

La Gmará anteriormente citada (Brajot 63B) enseña otras cosas importantes para la adquisición de la Torá. “Dijeron en nombre de Rabí Ianai: ¿Qué es lo que quiere decir el versículo ‘batiendo la leche se obtiene la manteca…’ (Mishlei 30:33)? ¿En quién encuentras la manteca de la Torá? En el que vomita la leche que mamó del pecho materno por la Torá”. El Rav Kuk (Ein Aya, Brajot 9:344) explica esa Gmará en forma original, y dice que también en este caso nuestros sabios recalcaron el valor del esfuerzo en el estudio de la Torá: “Muchos son los pedagogos que intentan idear formas de facilitar el estudio, y piensan que así traerán una bendición para el mundo, cuando logren enseñar con facilidad los conocimientos y estudios de la Torá, y la persona no tendrá que esforzarse por adquirirlos”. El Rav dice que ese es un camino equivocado, porque los conocimientos no se deben medir según la cantidad sino que según la calidad, “según la profundidad de entendimiento y la capacidad de utilizarlos cuando lo desee”. Y lo principal en el estudio de la Torá “es la impresión que ellos dejan en el que los estudia, en cualidades morales, buenas acciones y temor a D’s puro, sólo a través del esfuerzo y la labor del pensamiento la persona se eleva a las nobles virtudes, se inclina hacia el raciocinio y todo lo kadosh (santo) con amor y deseo de corazón. Y el estudio influye en él cuando todo él se entrega al estudio”.
“Por ello es justamente a través del estudio con esfuerzo que se obtendrá el profundo entendimiento y el conocimiento claro junto con la acción deseada en el culto a D’s y su temor y toda la pureza de las virtudes. Pero los estudios que son adquiridos con facilidad, sin gran esfuerzo y aplicación, se quedarán superficiales y estáticos, fuera del ser interior de la persona, y su influencia sobre sus acciones y los deseos de su corazón será poca”.
Y esa es la intención de nuestros sabios cuando dijeron “la manteca de la Torá, es decir, lo selecto y claro, lo principal y lo profundo, ¿quién se hace acreedor de ello? El que vomita la leche materna, que es una expresión de que él detesta el alimento fácil y cómodo que recibió en su infancia, de la misma forma que el adulto detesta el alimento del bebé, a pesar de que es fácil de ser adquirido y digerido. Así también el que se acostumbra a esforzarse y profundizar detesta los estudios que son adquiridos a través de caminos fáciles, porque carecen de la profundidad y la capacidad de influir fuertemente en su ser”.
Aprenderemos de nuestros sabios – el Mahara”l y el Rav Kuk – la forma correcta de adquirir la Torá, recordaremos que la persona nació para esforzarse y es feliz con el esfuerzo en el estudio de la Torá y los logros que son alcanzados a través de ese esfuerzo, que lo hacen adquirir la Torá en forma auténtica y profunda, e influye en toda su forma de vida a lo largo de los años.

El Plan del Siglo – aspecto moral
Rav Shlomó Aviner

Luego que en la semana pasada hemos hablado del aspecto nacional del Plan del Siglo, pasaremos ahora al plano moral.
Sólo antecederemos que también la moral es Torá, y la Torá es moral, ya que hay quienes arguyen que son dos sistemas separados, como si así fuese, y por ello hay contradicciones entre ellos, y a veces se puede inclinar para la moral en contra de la Torá. Mentira. Todo lo que hay en la Torá es moral, y mucho más moral que la moral humana común. Es una moralidad muy por encima.
Por supuesto que puede haber una contradicción entre una mitzva y otra, con todo su contenido moral y de la halajá, y se debe decidir. Como es sabido, toda la Gmará se ocupa de eso.
En nuestro caso, el aspecto moral es muy sencillo: Eretz Israel (la Tierra de Israel) no es tu propiedad particular, y no estás autorizado a entregarla a otro pueblo. Ella tampoco es propiedad del Estado de Israel de hoy ni Am Israel (el Pueblo de Israel) de hoy. Es propiedad de Am Israel para todas las generaciones, que fueron, que son y que serán. Y por ella la nación se sacrificó durante miles de años.
Ocurrió una vez que Ben Gurión le preguntó al ideólogo del partido Tabankin si se puede renunciar a parte de Eretz Israel a cambio de la paz. Le contestó: Debo preguntarles a dos personas. Al otro día, le contestó: ¡No! Preguntó Ben Gurión: ¿Puedo saber quiénes son esas dos personas a las que les has preguntado? Le dijo: Mi abuelo que falleció, y mi nieto que aún no ha nacido.
¡Y ni siquiera estamos hablando de qué corrupción moral es abandonar 25 asentamientos dentro de las mandíbulas del estado palestino! Cuesta siquiera pensar algo semejante.
En la Gmará se habla si una persona puede salvarse a sí mismo con el dinero de su prójimo. La respuesta es que no (Baba Kama 60A). Un ejemplo conocido: Robar un remedio de la farmacia, cuando no tiene dinero para pagarlo, para salvar alguna persona. Quizás ustedes digan: ¿Peligro de muerte prevalece sobre casi toda otra prohibición? Respuesta: Prevalece cuando se trata de prohibiciones de la persona para con D’s, porque D’s ordenó eso, y también esto. Pero no prevalece tratándose de prohibiciones de la persona para con su prójimo.
Allí hay diferencia de opinión entre Rashi y Tosafot. Tosafot dice que está prohibido robar si no devolverá el dinero, pero si lo devolverá, está permitido. Pero Rashi dice que también así está prohibido robar. En nuestro caso no hay diferencia, porque si entregarás parte de nuestra tierra para que funden en ella un estado árabe, ¿cómo piensas devolver lo robado?
Dicho sea de paso, también el filósofo Kant seguramente consentiría, según su sabida concepción que la moral es absoluta, y no es desplazada por ninguna coerción de ningún tipo.
El Rav Jarla”p determinó en este tema, en el año 5697 en su artículo “Bal Nevater Al Zjutenu Be Eretz Israel”: “No hay dudas que si las cosas llegarán a un punto en que, D’s no lo permita, tendrán que firmar un acuerdo internacional cuyo sentido será renunciar de alguna forma a nuestros derechos sobre Eretz Israel, es preferible para los que firmen que les corten los dedos de la mano, y no corten de los retoños del jardín saciante”.
Él arguye: “E incluso si salvarán algunas personas de Am Israel de la presión de la galut (el exilio) asentándose en alguna parte de la tierra, y lo llamarán estado judío. No permite descuartizar el corazón y los ojos de Am Israel, para salvarse ellos con el dinero de sus prójimos como explica el Nimukei Iosef en el capítulo HaGozel Umaajil. Respecto a algo como eso se dice que se debe dejar matar y no salvarse con el dinero de su prójimo, ¿cómo entonces podrán salvar renunciando a algo que le pertenece a todo Am Israel y todas las generaciones para toda la eternidad, y sobre todo cuando la salvación no es segura, porque ¿quién promete que no volverán a hacer acciones como las que hicieron hasta ahora? ¿En qué está mas seguro el estado judío de todo eso, y en base a qué podrán permitir descuartizar a Eretz Israel en trozos, alzar la mano en contra del Mikdash de D’s y despreciar parte de los obsequios Divinos que nos entregó para nuestro patrimonio, un patrimonio eterno?” (Imarot Tehorot Alef 42. Mei Marom, tomo 6, Maaianei HaIeshua 315).
Es semejante a alguien que dice: Entrégame a tu esposa, de lo contrario te mataré.

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Melaben
Escurrido

Una prenda, una tela o similar que están empapados con agua, está prohibido escurrirlos en Shabat[1].
En cuanto al escurrido, hay dos situaciones distintas:
1. Escurrido cuando está interesado en el líquido que es extraído.
2. Escurrido para extraer el líquido absorbido, pero el líquido es tirado[2].

Está interesado en el líquido
El escurrido es para extraer el líquido en el que está interesado. Por ejemplo, el que desinfecta una herida con un algodón embebido en alcohol, cuando con esa acción el alcohol es escurrido del algodón, y esa es la meta, que el alcohol salga del algodón y desinfecte la herida.
Un escurrido que se hace porque está interesado en el líquido que sale, está prohibida según la Torá escrita no sólo tratándose de agua[3], sino que también del resto de los líquidos[4], por ser considerado Mefarek (desarmado), derivado de Dash, ya que desarma el líquido del lugar donde estaba concentrado y absorbido.

No está interesado en el líquido
Un escurrido para quitar el líquido absorbido, cuando no está interesado en absoluto en el líquido extraído. Por ejemplo, la manga de una prenda que se mojó con agua, y la escurre para secar la manga.
Ese escurrido tiene por meta quitar el agua absorbida, y está prohibida según la Torá por ser considerado lavado, porque el escurrido ayuda a lavar y es parte de las acciones necesarias para el lavado de un aprenda. Por ello, eso está prohibido según la Torá escrita también cuando el agua que sale es tirada[5].
Pero si escurre una prenda que absorbió otro tipo de líquidos [que no son agua[6]], los Rishonim tienen diferencias de opinión. Hay quienes opinan que si se escurre otros líquidos no cabe hablar de lavado, ya que esos líquidos ensucian y no limpian. Y hay quienes opinan que también si se escurre otros líquidos cabe hablar de lavado[7], porque de todas formas también tratándose de otros tipos de líquidos la prenda es limpiada un poco[8].
Los detalles serán aclarados más adelante.


[1](Ramba”m, Hiljot Shabat 9:11. Shuljan Aruj, Orej Jaim 302, Mishná Brurá inciso 39).
[2](Shuljan Aruj, Orej Jaim 302 inciso 18. Biur Halajá, comienza iesh shemetir. Kaf HaJaim inciso 106).
[3]Cuando el líquido es agua, aparte de Mefarek también está prohibido por ser Melaben.
[4]Cuando el líquido absorbido no es agua, los Rishonim discrepan si en su escurrido se trasgrede la prohibición de Melaben o no, véase más adelante.
[5]En efecto, según muchos Rishonim cuando el escurrido se hace para quitar el líquido absorbido no está prohibido por ser Mefarek en absoluto [incluso según nuestros sabios], de momento que el líquido es tirado, y no se asemeja en absoluto a la melaja de Dash en la que se desarma del lugar donde estaba condensado para utilizarlo. Pero en opinión de R”i y algunos otros Rishonim, en ciertas formas, incluso cuando el líquido es tirado está prohibido según nuestros sabios, por ser Mefarek (véase Biur Halajá allí).
[6]Véase Mishná Brurá (allí, inciso 55) que en opinión del Ta”z en cuanto al lavado que cuando la prenda absorbió vino blanco es considerado como una prenda que absorbió agua, y cabe hablar de prohibición de escurrido por ser Melaben.
[7](Allí, Biur Halajá).
[8]Porque a pesar que esos líquidos ensucian la prenda, de todas formas ayudan también a limpiarla un poco (véase Tosafot, Shabat 111A, comienza hai mesucrita).
Y véase Biur Halajá (allí, 18 comienza iesh mi shemetir) que explicó en cuanto al Shuljan Aruj que está hablando sólo según las opiniones de los poskim que no hay prohibición de Melaben tratándose de otros líquidos.
Y véase también Kaf HaJaim (allí, inciso 88 y 106, y también en 319 inciso 86) citando a Tosafot Shabat que en opinión del Shuljan Aruj no cabe hablar de Melaben tratándose de otros líquidos.

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