Alumbrar

basado en materiales de Majón Meir

Pesaj     15 de Nisan 5779     Pesaj     1216 

Un nuevo canto de alabanza
En la actualidad

Es una mitzva contar en la noche del Seder respecto a la Salida de Egipto, “y todo el que se extiende en el relato, es alabado”. ¿Y cómo debemos contar? Nos enseñan nuestros sabios: “Según el entendimiento del hijo, su padre le enseña” (Psajim 116A). Es decir, el padre o el abuelo que hacen el Seder, deben esforzarse en esa noche especial de ser buenos maestros y educadores. Como es sabido, un educador bueno se adapta a los alumnos, toma en cuenta su capacidad de entendimiento y habla a sus corazones y raciocinio, con amor y cariño. El tema central del cuento de la Salida de Egipto es el gran amor de D’s por Su pueblo Israel, que no cesa en ningún lugar ni momento, como bendecimos todos los días “que elige a Su pueblo Israel con amor”. Y de la misma forma que padres buenos aman a sus hijos en toda situación, en las elevaciones y descensos, así también D’s nos ama de la misma forma ya sea cuando estamos en el exilio con tribulaciones, o cuando vemos Su rostro y vemos la Gueulá (Redención) como hoy en día. Como dijeron nuestros sabios respecto a la Hagadá, “comienza con la deshonra y termina con el alabado”.
La deshonra: “Fuimos esclavos de Paró (el faraón) en Egipto”. Y la alabanza: “Y el Eterno, nuestro Seños, nos sacó de allí con mano firme y brazo extendido” (Hagadá de Pesaj).
La deshonra y la alabanza no están separadas, como dice el versículo “hubo anochecer, y hubo mañana, día uno” (Bereshit 1:5). Así también el exilio y la Gueulá, la oscuridad y la luz, el descenso y la elevación – todo es un mismo tema, cuando el descenso es la preparación para la elevación, y el exilio es la preparación de la Gueulá (véase Mahara”l de Praga, Netzaj Israel cap. 1. Olat Reaya, Hagadá). Y como acostumbraba a hacer Hilel cuando el Beit HaMikdash (El Templo) existía, que envolvía Matza (pan ácimo) y hierbas amargas y las comía juntos, para cumplir lo que dice el versículo “sobre matzot y hierbas amargas lo comerás” (Hagadá de Pesaj).

En la actualidad, “en toda generación la persona debe verse como si él ha salido de Egipto…” no solo a nuestros antepasados redimió D’s, sino que también a nosotros nos redimió junto con ellos, como decimos “y nos sacó de allí para llevarnos y darnos la tierra que le prometió a nuestros patriarcas” (Hagadá de Pesaj). Bienaventurada es nuestra generación en la que se cumplen no sólo las cuatro expresiones de la Gueulá, que en paralelo a ellas bebemos las cuatro copas – “y os sacaré… y os salvaré… y os redimiré… y os tomaré como pueblo para Mi, y les seré D’s” – sino que también la quinta expresión: “Los llevaré a la tierra por la cual he alzado Mi mano para entregarla a Avraham, a Itzjak y a Iaacov, y la daré a ustedes en heredad, Yo soy el Eterno” (Shmot 6:8). Y se cumplirá en nosotros la bendición “así el Eterno, nuestro Señor y el Señor de nuestros antepasados, haznos llegar a otras fiestas y alegrías, las cuales nos llegarán en paz, alegres con la edificación de Tu ciudad, y felices con Tu culto, y allí comeremos de los sacrificios y del Pesaj, y Te alabaremos con un nuevo canto por nuestra Gueulá y la liberación de nuestras almas” (Hagadá de Pesaj).

Con bendiciones de Jag Pesaj kasher vesameaj
(fiesta de Pesaj kasher y alegre)
Anhelando la redención plena

Dov Bigún

La primera Redención y la última
Rav Shlomó Aviner

La Gueulá (Redención) no es algo que cesó. Ella comenzó con la Salida de Egipto, y se continúa a lo largo de las generaciones, hasta la Gueulá plena. “Y los Hijos de Israel salen con mano alzada” (Shmot 14:8), continúan saliendo, en forma perpetua. El Mahara”l de Praga explica en su prólogo al libro “Netzaj Israel” que la Gueulá futura se encuentra en potencia dentro de la primera Gueulá.
A pesar de ello hay una gran diferencia entre esas redenciones, como explica el Rav Kuk (Maamarei HaReaya 164). La Salida de Egipto fue apresurada, la precipitación de Am Israel (el Pueblo de Israel) y la precipitación de los egipcios (Brajot 9). Y por encima de todo, la precipitación de la Shjina (manifestación de la presencia Divina). Salimos rápidamente, como una flecha que es lanzada del arco.
Éramos un grupo de esclavos sumergidos dentro de Egipto, y nos levantamos con el empuje de una mano maravillosa, y nos transformamos en un gran pueblo, colmado de potencia, valentía y brío, para diferenciar en forma tajante ese pueblo que acaba de nacer de toda la oscuridad que lo rodea.
Pero en cuanto a la Gueulá futura está escrito “porque no saldréis con precipitación” (Ishaya 52:12). Avanzamos con pasos lentos, sin escaparnos del mundo.
El mundo no es el mismo mundo corrupto y pervertido de los egipcios. Hay en él muchos destellos de luz. Durante varios miles de años logramos difundir en el mundo mucha bondad y abundancia. Logramos subsistir con gran sacrificio, y difundimos rastros de luz en todos los pueblos. Por ello, no es adecuada la desconexión total y tajante de ellos ahora, sino que debemos absorber toda su pureza, y al mismo tiempo depurar todos los tipos de idolatría.
Hay que realizar una gran tarea de aclaración dentro nuestro: Cuáles son las cosas buenas que asimilamos durante la larga Galut (exilio) – que en realidad son nuestras. Y cuales son los desperdicios corruptos de los que debemos limpiarnos. Esa tarea no se puede hacer con precipitación.
Y cuando esa tarea culmine dentro nuestro, también influirá sobre toda la humanidad: “La visión que vaticinó Ishaya hijo de Amotz respecto a Iehudá e Ierushalaim. Será al final de los días que estará establecido el Monte de la Casa del Eterno en la cabecera de los montes, y será enaltecido de las demás colinas. Y afluirán hacia él todas las naciones. Acudirán muchos pueblos, y dirán: Vayamos y subamos al Monte del Eterno, a la casa del Señor de Iaacov, para que nos enseñe sus caminos, e iremos en sus senderos. Porque de Tzion saldrá la Torá y la palabra del Eterno de Ierushalaim” (Ishaya 2:1-3).
En ese sendero no se puede marchar con precipitación. Por ello, no debemos preocuparnos demasiado cuando vemos que la luz y la oscuridad se mezclan en nuestros días. Así decimos en la Hagadá de Pesaj: “Se acerca un día que no es día ni noche”. Y así escribió el profeta Zjariá: “Será un día único, conocido para el Eterno. Ni día ni noche. Y sucederá que en el momento de anochecer habrá luz” (Zjariá 14:7). Explica Rashi: “Ni día – no un resplandor luminoso como el Mundo Venidero. Ni noche – no un momento de desgracia, como cuando estamos bajo el dominio de otros en el exilio”. Y en la Hagadá de Pesaj a continuación: “Elevado, has conocer que tuyo es el día, y también la noche”. También el día y también la noche son parte del orden de la conducción Divina.
Debemos armarnos de valentía y paciencia al mismo tiempo. En el Halel decimos : “Tuve fe cuando he hablado, pues yo he esperado mucho. Yo hube dicho en mi apresuramiento, toda persona miente”  (Tehilim 116:10-11). Una acepción del término “aniti” es según el Talmud Ierushalmi: Esperé. Y así debe ser interpretado: Si hablaré en base a la fe, estoy dispuesto a esperar mucho. Pero si exijo que todo sea rápido, entonces digo que todo es mentira. Junto con la diligencia es necesaria también la paciencia. Problemas que en este momento son insolubles, con la ayuda de D’s serán resueltos en un año, dos años, o varios años.
Cuando hay fe, hay paciencia. 

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Jazara
Cuarta condición, que no sea anulada la primera colocación sobre el fuego: Está permitido devolver la olla sobre el fuego sólo cuando ello es considerado una continuación de la primera colocación – es decir, la situación en la que estaba sobre el fuego antes de que la bajó de allí[1].
También cuando se cumplieron las tres condiciones anteriormente mencionadas [fuego cubierto, alimento cocinado todo lo necesario, todavía está caliente] para que esté permitido devolver la olla, escribió el Shuljan Aruj que se debe cuidar que no deposite la olla sobre el suelo. Pero si la depositó, está prohibido devolverla sobre el fuego, porque cuando deposita la olla sobre el suelo anula la primera colocación, y de ahora en más la colocación de la olla sobre el fuego no es considerada la continuación de la situación anterior sino que una nueva colocación, que está prohibida en Shabat[2].
Pero si no depositó la olla sobre el suelo, incluso si la puso sobre una cama, un banco o similar[3], en opinión del Shuljan Aruj está permitido devolverla sobre el fuego[4].
En opinión del Ram”a, no alcanza con que no deposite la olla sobre el suelo, sino que también debe cuidarse de dos cosas más: Cuando baja la olla del fuego debe tener presente en su pensamiento que va a devolver la olla[5], y debe sostener la olla todo el tiempo en su mano, sin depositarla sobre ningún objeto [ni siquiera una cama, un banco o similar]. Porque sólo de esa forma la devolución de la olla sobre el fuego es considerada la continuación de la primera colocación[6].



[1]Porque de esa forma no son relevantes las dos razones que fueron mencionadas para la prohibición de devolución: Si continúa la situación de la primera colocación, no parece como si cocinase, y tampoco se teme que avive las brasas. Lo que no es así si la primera colocación fue anulada, y cuando devuelve la olla es como si la colocase por primera vez, y eso estaría prohibido según las razones mencionadas.
[2](Shuljan Aruj, Orej Jaim 253 inciso 2, Mishná Brurá inciso 55. Biur Halajá comienza velo inija al gavei karka).
[3]Y los Poskim hablan en cuanto a las mesas de mármol en la cocina de nuestros días, si son consideradas como cama o banco, o como el suelo.
[4](Allí, Beit Iosef, fue citado por Biur Halajá allí). Y véase la próxima acotación, que en opinión del Shuljan Aruj está permitido en esa situación devolver la olla sobre el fuego, incluso si no pensó en un principio hacerlo.
[5](Allí, Ram”a). Porque si piensa devolverla, todavía no fue anulada la primera colocación. Pero si cuando la bajó no pensaba devolverla, y enseguida después cambió de opinión, está prohibido incluso si no la depositó sobre el suelo, porque es considerada una nueva colocación (allí, Mishná Brurá inciso 56).
Pero la opinión del Shuljan Aruj es como la del Ramba”m, que incluso si no pensaba devolver la olla sobre el fuego, está permitido devolverla mientras que está tan caliente que la mano se aparta y no fue depositada sobre el suelo (Maguen Avraham allí, inciso 21. Kaf HaJaim allí, inciso 41).

[6](Allí, Ram”a. Mishná Brurá inciso 55).
En el libro Torat Shabat (del Rav Iaacov Ben Avraham Vail, 253 inciso 13) y Damesek Eliezer al comentario del Gr”a (inciso 41) escribió en cuanto a la opinión del Ram”a que si sostiene la olla con la mano, incluso si la colocó sobre la cama o un banco está permitido devolverla. Y si la colocó sobre el suelo cuando la sostiene con la mano, véase más adelante.
A pesar que fue aclarado que cuando se cumplen todas las condiciones está permitido devolver la olla sobre el fuego, de todas formas escribió Kaf HaJaim (allí, inciso 38) que muchos de los temerosos de D’s acostumbran a no devolver ninguna olla, por varias razones: Quizás el alimento está a punto de dejar de hervir, y lo devolverá sobre el fuego [y en ese caso hay quienes creen que en opinión del Shuljan Aruj está prohibido devolverlo, porque es como una nueva colocación]. Y también temen que la mayoría de las personas cuando lo vean pensarán que siempre se puede devolver la olla, y no saben fijarse en los distintos detalles necesarios.

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