Alumbrar

basado en materiales de Majón Meir

Parashat Vaieji     16 de Tevet 5777     No 1102

¿Quién está vinculado?
Rav Eran Tamir

En la bendición de Iaacov a las tribus - cada tribu según sus características y papel – se recalcan dos tribus centrales que pertenecen al kodesh (lo santo): La tribu de Levi que rinde culto en el Beit HaMikdash (El Templo), y la tribu de Isajar que se encuentra en forma fija en la “tienda” – la ieshiva, el centro de estudio de la Torá – y se ocupa de la Torá.
Y a pesar que esas dos tribus son especiales en su vinculación con el kodesh, ya fue determinado en el Shuljan Aruj (libro de halajá por excelencia): “Toda persona de Israel tiene obligación de estudiar la Torá, ya sea pobre o rico, ya sea sano o enfermo, ya sea joven o anciano… incluso casado y con hijos, tiene la obligación de determinar horarios de estudio de la Torá, durante el día y la noche…” (Iore Dea 246:1). Y en otro lugar (Orej Jaim 155:1) dice: “Y determinará horarios de estudio, y ese horario debe ser fijo, y no lo pasará por alto incluso si piensa que ganará mucho dinero”.
El vínculo con el kodesh no es sólo patrimonio de la tribu de Levi e Isajar solamente, sino que toda persona de Israel tiene esa obligación, y debe expresarla en forma práctica con el estudio de la Torá durante el día y la noche, en forma fija, según su capacidad y posibilidades.
Dice la Gmará (Brajot 35): “Veamos cuál era la diferencia entre las primeras generaciones y las últimas. Las primeras generaciones que hicieron su Torá perdurable y su trabajo transitorio vieron frutos en ambos. Las últimas generaciones que hicieron su trabajo perdurable y su Torá transitoria, no vieron frutos en  ninguno de ellos”. En forma sencilla podemos interpretar que lo perdurable y lo transitorio, ya sea en cuanto al estudio de la Torá como el trabajo, labor y sustento, depende de la cantidad de horas que se invierten en ellos, y según ese criterio técnico la persona se mide a sí misma, y lamentablemente también la sociedad lo mide a él.
Pero en realidad no es así. Y como escribe el Rav Kuk (Ein Aya Brajot Bet, sexto capítulo inciso 11) “Fundamentalmente los términos transitorio y perdurable no dependen tanto del tiempo como de la conciencia, lo que para la persona es lo principal es lo perdurable, a pesar que por algún motivo se ocupará de ello poco tiempo”.
La vinculación de la persona con la Torá no se mide, como muchos piensan, según expresiones superficiales, e incluso no según cantidades de estudio de la Torá, un estudio que puede quedar también ajenos a su ser, sino que principalmente en la vinculación auténtica con los valores e ideales de la Torá, que se convierten en el centro de su vida, del que parte y actúa en todos los campos de la vida, en el kodesh y en lo secular, en la vida del particular y del público.

Carta al Ramatka”l
Enviada a través del Rav Shlomó Aviner

Al comandante, nuestro Ramatka”l (Comandante en Jefe)
¡Shalom y bendiciones!
Y soy un soldado jiloni (secular) que ama al ejército y está orgulloso de ser parte de él. Y hay muchos como yo.
Fui colocado en un pelotón mixto. Yo me apeno por el término burdo, pero es el único término que encuentro para expresar lo que yo siento: Me encuentro en una casa de vergüenza. Perdón. Los soldados todo el tiempo están ocupados de él y ella, ella y él.
Le pregunté a uno de mis comandantes, ¿qué se supone que debe ser eso? Me contestó: Eso eleva el nivel de Tzaha”l (Ejército de Defensa de Israel). Me callé la boca de vergüenza. Me dolió mucho escucharlo. Yo valoro mucho a ese comandante, pero esta vez me desilusioné. ¡Nunca pensé que se convertirá en un mentiroso! ¿Qué se piensan? ¿Que soy un tonto? ¿Que no veo lo que ocurre? ¡El soldado ya no es soldado! ¡Ni siquiera es persona! Todo el tiempo está ocupado de él y ella.
Mi señor el Ramatka”l, no pienso que tienes malas intenciones. Estoy seguro que tú te sacrificas por Tzaha”l mil veces más que yo, y también estoy seguro que tú sabes lo que ocurre en la práctica un millón más que yo. Me cuesta creer que fuiste arrastrado. Me cuesta creer que te has vencido frente a las presiones. Sencillamente, no lo entiendo.
Al principio pensé que quizás en mi pelotón hubo algún desperfecto, que es una excepción que no es demostrativa. Pero le pregunté a un amigo que se encuentra en el curso de oficiales de infantería, y de lo que me contó me caí del asiento: ¡Hay entrenamientos de lucha cuerpo a cuerpo con una instructora! ¡¿Qué es eso?! ¡Él se entrena en lucha cuerpo a cuerpo con soldadas! ¡¿Qué es eso?! ¡Duermen en carpas, soldados y soldadas juntos! ¡¿Qué es eso?! ¡Los dormitorios de los soldados y las soldadas están en el mismo piso, y las soldadas entran cuando quieren a los cuartos de los soldados, sin golpear la puerta! ¡¿Qué es eso?! ¡Soldada que hace masaje a un soldado! ¡¿Qué es eso?! ¡Pilotaje nocturno de un soldado con una soldada! ¡¿Qué es eso?! ¡Una soldada lo despierta de la cama para ir a hacer guardia! ¡¿Qué es eso?! ¡Se entrena cargando a un herido con una soldada! ¡¿Qué es eso?!
¡Se han enloquecido!
Perdón, señor Ramatka”l.
Mi amigo calla porque tiene miedo que lo expulsen del curso. Le dije: La has sacado barato, en mi pelotón es mucho peor. Y yo también tengo miedo, por ello escribí la carta en anonimato, y le pedí a un Rav que lo publique, porque dicen que a los Rabanim (Rabinos) les importa lo que está pasando. Pero a mí también me importa. La verdad es que a todos los soldados les importa, y sobre todo a los oficiales, pero temen abrir la boca. Les duele que la fuerza de Tzaha”l va disminuyendo.
Señor Ramatka”l, estoy seguro que también a ti te importa. Tú por supuesto sabes que el nivel de los entrenamientos va bajando. Tú seguramente sabes que una soldada no puede cargar mucho peso, que una soldada no puede trepar una pared.
Estoy seguro que todos tienen buenas intenciones.
Por favor, señor Ramatka”l, haz algo al respecto.
Con mucho respeto,
Un soldado.

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Encendido de las velas
Hay que cuidarse de no encender las velas frente al viento, como por ejemplo frente al lugar donde se abre la puerta cerca de ella, de forma que cuando se abra la puerta las velas pueden ser apagadas por el viento[1].
Cuando las velas se encuentran en un lugar como ese, está prohibido abrir la puerta, porque quizás el viento apagará las velas. E incluso si abre la puerta suavemente, y la puerta misma no produce ningún viento que pueda apagarlas, está prohibido porque de todas formas hay que temer que las velas sean apagadas por el viento que sopla afuera[2].
También cuando las velas se encuentran frente a una ventana cerca de ella, está prohibido abrir la ventana[3].
Escribieron los poskim (sabios que determinan la halajá): Incluso si cuando desea abrir la puerta no hay viento que sopla, también está prohibido abrirla. Porque en cada momento puede comenzar a soplar el viento, y no puede darse cuenta. Y hay quienes permiten abrir la puerta cuando el viento no sopla[4].
Escribió el Mishná Brurá que cuando no hay más remedio, hay que permitirlo, sólo que cuando abra la puerta debe hacerlo muy despacio, suavemente, para que la puerta misma no haga viento que apague las velas[5].


[1](Shuljan Aruj 277 inciso 1. Mishná Brurá inciso 2. Shuljan Aruj 680 inciso 1, Mishná Brurá inciso 1).
[2](Shuljan Aruj 277 inciso 1, Mishná Brurá inciso 2. Kaf HaJaim inciso 3 citando a Maguen Avraham y otros). Y véase Kaf HaJaim (allí) que citó la opinión contraria que permite abrir la puerta lentamente, y concluye que de momento que hay diferencias de opinión al respecto, hay que ser estricto, y sólo si no hay más remedio hay que permitirlo.
En efecto, está permitido cerrar lentamente la puerta o la ventana enfrente de las velas, porque de esa forma no hace nada, ni apaga ni enciende (allí, Ram”a y Mishná Brurá inciso 4. Jaiei Adam Klal 45-46 inciso 12. Kaf HaJaim inciso 5).

[3](Allí, Ram”a. Jaiei Adam allí. Kaf HaJaim allí inciso 6).
[4](Allí, Mishná Brurá inciso 3. Biur Halajá comienza haruaj).
[5](Allí).

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