Alumbrar

basado en materiales de Majón Meir

Pesaj     19 de Nisan 5771     Shabat Jol HaMoed

“Grande es la paz de los que aman Tu Torá
En la actualidad
(reimpresión)

 En la festividad de Pesaj recordamos el nacimiento de Am Israel (el Pueblo de Israel) y el gran amor de D’s por él, Su  hijo primogénito - nos liberó de Egipto, con milagros y prodigios, y nos diferenció de las demás naciones. Y también recordamos el amor de Am Israel por D’s, como dice el versículo “acuérdoMe del cariño tuyo a Mi en tu juventud, del amor de tus desposorios, cuando Me seguiste por el desierto, en una tierra no sembrada” (Irmya 2:2). Es por eso que en el shabat de Jol HaMohed de Pesaj (del segundo día de la festividad hasta el sexto, es llamado Jol HaMohed), y también luego del Seder de Pesaj acostumbramos a leer Shir HaShirim (Cantar de los Cantares). Con respecto a ese escrito dijo Rabí Akiva “el día en que le fue entregado Shir HaShirim a Am Israel, fue más glorioso que todo el mundo, ya que todos los escritos son kodesh (santos), pero Shir HaShirim es kodesh kodashim (sacrosanctorum)” (Iadaim 3:5).
Como es sabido, el amor entre las personas y también el amor por D’s es puesto a prueba cuando hay que desafiar dificultades. Quien ama un amor auténtico, se alegra cuando puede demostrar cuan grande es su amor, a pesar de las dificultades y los problemas (Mesilat Iesharim, en los capítulos relativos a la Jasidut). Y Rabí Akiva - que tanto amaba a D’s, Su pueblo, Su tierra y Su Torá - no solo lo pregonó, sino que también lo cumplió, como relataron nuestros sabios: “Una vez, cuando el reinado maldito (el Imperio Romano. N. del T.) le prohibió a Am Israel el estudio de la Torá, Rabí Akiva continuaba enseñándola en público, hasta que fue apresado y encarcelado. Y cuando llegó el momento de ejecutarlo, cardando su piel con rastrillos de hierro, él aceptaba con devoción el yugo del Señor, recitando la oración de Kriat Shmá. Le dijo a sus discípulos: Toda mi vida me lamentaba, cuándo podré cumplir el versículo ‘y amaras al Señor, tu D’s... con toda tu alma’ - incluso si Él te quita la vida, y ahora que tengo la oportunidad de cumplirlo, ¿acaso la desperdiciaré? Y prolongaba la pronunciación de la palabra ejad (Uno), hasta que su alma lo abandonó, diciendo ‘D’s es Uno’”(Brajot 61B). Tal era el amor de Rabí Akiva por Am Israel, que sacrificó su vida, literalmente, para enseñarle Torá. Él es la persona adecuada para decir que Shir HaShirim es kodesh kodashim, porque solo quien ama sabe el valor auténtico del amor.

En la actualidad, como Rabí Akiva y también los grandes estudiosos de la Torá y las decenas de miles de Tu pueblo Israel, que en el pasado sacrificaron su vida por el estudio de la Torá, también en nuestra generación somos merecedores que decenas de miles de estudiantes de la Torá en Israel la estudian con sacrificio, enfrentando muchas dificultades, y muchos de ellos sufriendo la pobreza, siendo concientes que “el mundo subsiste gracias al estudio de la Torá de los tiernos niños” (Shabat 119B).
Hay que aprender, saber y reconocer que la subsistencia, el vigor y la fuerza del Estado de Israel dependen del estudio de la Torá de las masas, y no es suficiente con una  economía y un ejército fuertes. Hay que fortalecer a los que estudian la Torá y sus instituciones, para que sea engrandecida la Torá en Israel, y gracias a ella podremos hacerle frente a las dificultades y presiones políticas, militares y económicas, internas y externas que debemos superar. Y se cumplirá “grande es la paz de los que aman Tu Torá, y no hay para ellos tropiezo” (Tehilim 119:165).

 Con bendiciones de Mohadim Lesimja (felices fiestas)
de quien anhela la salvación plena

Dov Bigún

Midreshet Majón Orá

Centro de estudios de Torá para chicas en
español y portugués.
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¿Cuantos pastores?
Rav Shlomó Aviner

Pregunta: ¿Acaso nosotros, los sionistas religiosos, tenemos un solo pastor – como los jaredim (ultra-ortodoxos), o varios pastores?
Respuesta: Hay varios pastores. Todos son apreciados. En algún momento podíamos decir que hay un sólo pastor: El Rav Kuk. Y después, el Rav Tzvi Iehudá Kuk. Pero ahora, tenemos varios pastores.
Pero cuando decimos "pastor", hay algo anterior que debemos aclarar: ¿En qué pasturas anda con su rebaño? ¿Y a dónde lo conduce?
Si el pastor no sabe a dónde dirigir su rebaño, debe observarlo: "Si no lo sabes, oh tú, la más hermosa de las mujeres, sigue tu camino tras las huellas del rebaño" (Shir HaShirim 1:8). Como es sabido, "Ikvei HaTzon" (las huellas del rebaño) es un libro que escribió el Rav Kuk, en el que el pastor explica las cualidades del rebaño y en base a ello cómo se lo debe dirigir.
Entonces, ¿a dónde se dirige el rebaño? La respuesta es muy sencilla: Volvemos a renacer. No nos desentendemos de todos los defectos que hay en nuestra vida colectiva – escribe el Rav Kuk en su libro "Orot" – pero también después de tomarlos en cuenta, debemos reconocer que renacemos como pueblo, un pueblo en su tierra y en su país.
Y ese es el papel del pastor: Necesitamos personas que trabajen y personas que luchen, y no menos necesitamos personas de fe y pensadores. Su papel es imbuir el renacimiento de la nación con un alma. O para ser más exactos: Descubrir el alma que se encuentra escondida en el renacimiento de la nación.
En cuanto a ello, el Rav Kuk tenía cuatro ideas de cómo se hará:
1. Los jaredim. Por supuesto que los jaredim – que se sacrifican por la Torá y las mitzvot, por el Temor a D's y las buenas virtudes – deberían ser los guías espirituales naturales del renacimiento de la nación. Pero como es sabido, eso no ocurrió. ¿Por qué? No es este el lugar apropiado para explicarlo, pero debemos aceptar el hecho que los jaredim no se interesaron por el renacimiento de la nación en su tierra.
2. El movimiento HaMizraji. A primera vista, el cometido de ese movimiento es exactamente ese. Él declamó en su estandarte: Am Israel (el Pueblo de Israel) en Eretz Israel (la Tierra de Israel) según la Torá de Israel. Pero surgió un problema, como escribe el Rav Kuk en sus cartas: HaMizraji es un movimiento que flaquea. Tanto en cuanto a la Torá, como en cuanto a Eretz Israel. De momento que flaquea en cuanto a la Torá, los jaredim no son atraídos por él. Y de momento que flaquea en cuanto a Eretz Israel, los sionistas no son atraídos. Pero no debemos decir calumnias: Esa flaqueza no es producto de alguna debilidad, sino que de un cálculo de responsabilidad nacional. Para juntar muchedumbres bajo una misma definición no se puede ser demasiado agudo, hay que "redondear" un poco las "puntas". Y nuevamente, no es este el lugar adecuado para tratar el tema, alcanza con señalar el hecho que HaMizraji no cumplió con su papel como dirigente de la nación.
3.
Deguel Ierushalaim. Por ello, el Rav Kuk pensó en formar un nuevo movimiento, que unirá en él jaredim que estén vinculados con el renacimiento de la nación. De momento que haya en él jaredim, el público temeroso de D's podrá confiar en él, y de momento que haya en él personas que se sacrifican por el renacimiento de la nación también los sionistas, los nacionalistas y los edificadores de la tierra recibirán de ellos un elevado espíritu. Por supuesto, no en un sólo día, sino que a través de un largo proceso. Pero tampoco ese programa tuvo éxito. Y nuevamente, no es este el lugar adecuado para analizar por qué – a pesar que es muy importante.
4. La
ieshiva (centro de estudio de la Torá) Merkaz HaRav. La cuarta idea – que tuvo éxito – fue la creación de la ieshiva Merkaz HaRav, la ieshiva central mundial. La ieshiva en sí sufrió muchos cambios y transformaciones, pero ella llama a sus filas a los jóvenes que están vinculados en su corazón y su alma con el renacimiento de la nación, la edificación de la nación en su tierra, el ejército y el país, y los hace crecer en el plano de la Torá hasta que se convierten en grandes talmidei jajamim (eruditos del estudio de la Torá). El Rav Kuk y su hijo el Rav Tzvi Iehudá Kuk vaticinaron el proceso en forma correcta, y de esa ieshiva – que en el principio era muy pequeña – nacieron muchas otras ieshivot que se encuentran diseminadas a todo lo largo y lo ancho del país, cada ieshiva con su matiz singular. De esa forma crecieron centenas, miles y decenas de miles de talmidei jajamim que embellecen la nación y la protegen desde el punto de vista espiritual. Y por supuesto, también muchas talmidot jajamot (eruditas del estudio de la Torá).
Por supuesto, cuando decimos "dirigente" no nos referimos a un dictador frente al cual todos se paran en señal de respeto, sino que el que revela a su tiempo todas las fuerzas que se encuentran ocultas en la nación. Y también es sobre entendido que como en todo proceso humano puede haber subidas y bajadas.
En cuanto a lo que dijimos que de Merkaz HaRav nacieron decenas de ieshivot con diferentes matices, todo el que las observa – no en forma sentimental, sino que con calma racional – debe reconocer que no hay grandes diferencias entre las ieshivot hijas de la ieshiva madre. Lo que divide es muy pequeño, en comparación con el común denominador: El renacimiento de la nación en su tierra según su Torá.
Es cierto que esas pequeñas diferencias producen grandes discusiones, pero esa es la naturaleza del mundo espiritual, que es muy efervescente. Es también la impresión cuando una persona estudia Gmará y halajá, y le parece que se ahoga en un turbulento mar de discrepancias sin límite, pero en realidad las distintas opiniones coinciden en el 99%, y por el 1% se hace una guerra mundial.
La existencia de distintos matices no nos tiene que preocupar, lo importante es que todos respeten a todos. Diferencia de opinión – sí. División de corazones – no. Es natural que haya diferencias de opinión, siempre las hubo y siempre las habrá. También cuando exista el Sanhedrin (Suprema Corte) y haya  sólo una halajá, eso no quiere decir que habrá sólo una opinión, sino que en base a las diferentes opiniones habrá sólo una determinación de la halajá, que también puede cambiar con el tiempo, como se explica en el primer capítulo de Eduiot. Eso es lo codiciado: Una sola halajá. Pero mientras tanto, nos encontramos en el preámbulo, y nos es exigido respetar los unos a los otros. No coincidir, pero respetar. No menospreciar, no utilizar términos despectivos, no aislar, no definir a otro como "secta", etc. La meta no justifica los medios, no se hace una mitzva a través de una trasgresión. Tampoco está permitido para alcanzar una elevada meta - como la victoria de cierta opinión - despreciar a nadie, por supuesto que no a un talmid jajam, y mucho menos a través de los medios de prensa. Ese no es el preámbulo que nos conducirá a la deseada meta.
En efecto, entre los diferentes Rabanim (Rabinos) de la ieshiva central hay distintos matices: Más abiertos, y más cerrados. Hay quienes aprecian más el aspecto secular, y los hay que aprecian menos. Se interesan por la cultura, o no se interesan. Se sacrifican más por el país y el ejército, o se sacrifican menos. Arden por Eretz Israel, o sólo están tibios. Y muchas más diferencias.
En este momento se debe recordar que no se puede imponer alguna opinión por la fuerza. No se trata de pequeños detalles particulares, a los que a veces se puede renunciar por la unión y la paz, sino que diferencias de opinión que muchas veces tienen su raíz en todas las potencias de vida de ese talmid jajam, que siente que ese es todo su ser y esa es toda su misión.
Por ello, hay una gran bendición cuando cada retoño se aleja de los demás, como la parábola del Rav Kuk (Orot HaKodesh Alef 15), para que cada uno no le quite al otro aire, sol y agua, y cada retoño pueda desarrollarse con toda libertad. Y cuando crezca y se fortalezca, entonces todos los retoños se unirán y se obtendrá una huerta en toda su plenitud.
En efecto, cada opinión debe aclararse y fortalecerse en sí misma, porque a fin de cuentas nos encontramos frente a un nuevo tema: El renacimiento de la nación. Por supuesto que es un tema muy viejo, pero para nosotros es muy nuevo. Y así acostumbraban los primeros Tanaim, cuando cada uno profundizó todo lo que pudo en las enseñanzas de su Rav, para trasmitirlas como herencia para las futuras generaciones, y no se ocupó de las comparaciones entre la opinión de su Rav y las otras, preguntando y encontrando respuestas. Esa era su misión: Profundizar y entender, aclarar y fortalecer las enseñanzas de su Rav. Sólo en las generaciones posteriores comenzaron la labor de comparación y unión, después que cada opinión se fortaleció en sí misma, como explica Rashi (Nida 8b, abajo).
Esa es la regla, cada uno debe cuidar su huerta, sin pisar la huerta de su prójimo – y finalmente obtendremos una gran plantación.
Dicho sea de paso, no es tan claro que los jaredim tengan sólo un pastor. Y en general, toda esa clasificación colectiva en jaredim y sionistas religiosos no es adecuada. Hay sólo una Torá. Y en general, la clasificación entre jilonim (seculares) y datiim (religiosos) no es adecuada, somos un mismo pueblo. "Y quién como Tu pueblo Israel, un pueblo en la tierra".
 

Departamento ibero-americano

Majón Meir abrió sus puertas para alumnos ibero-americanos de habla hispana y portugués, y te invita a tener esta experiencia única de estudiar Torá en su ambiente tan especial en la ciudad de Ierushalaim.
El programa - dirigido por el Rav Rafael Spangenthal - está destinado para jóvenes de diecisiete años en adelante que desean reforzar su identidad judía por medio del estudio de la Torá en un marco agradable, que enfatiza el valor de nuestros lazos con el pueblo, la Torá y la Tierra de Israel.
Para aquellos que lo deseen, existe también en el Majón un ulpán de hebreo bajo la órbita del Ministerio de Educación.
Para más información los invitamos a llamarnos o escribirnos:
Director del Departamento ibero-americano
Rav Rafael Spangenthal
Tel.: 972-8-9285216
Cel: 972-52-4501467
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