Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Parashat Ki Tisa     22 de Adar Alef 5784     No 1449


Rav Ioram Eliahu

A través del esfuerzo
Rav Ioram Eliahu
(reimpresión)

“Y Le entregó a Moshé cuando terminó de hablarLe en el Monte de Sinai las dos Tablas del Testimonio” (Shmot 31:18). ¿Y qué hizo Moshé en el monte de Sinai durante esos 40 días? Dicen en la Gmará (Ierushalmi, Horaiot 3:8) citando a Rabí Iojanan “todos esos 40 días que estuvo Moshé en el monte estudiaba la Torá y la olvidaba, hasta que D’s se la entregó como regalo. ¿Para qué? Para que los tontos puedan arrepentirse”. El autor del libro “Torá Temima” explica que por supuesto que no se trataba de un olvido natural, ya que nuestro Rav Moshé era sabido como una persona con muchas virtudes, ¿cómo puede ser que olvidara lo estudiado con tanta facilidad? Se trataba de algo premeditado por D’s, como explican “para que los tontos puedan arrepentirse”, todo eso era para alentar a los que no tienen grandes virtudes, los que estudian y se esfuerzan y no ven ningún adelanto. Ellos pueden llegar a pensar: ¿Para qué continuaré estudiando? De todas formas, yo olvido todo lo estudiado. Nuestros sabios les dicen que también nuestro Rav Moshé estudiaba y olvidaba, estudiaba y olvidaba, pero no desesperó y continuó esforzándose, y gracias a ese esfuerzo finalmente fue merecedor de recibir la Torá como regalo. Y de eso debe aprender todo alumno, también el más falto de virtudes, a continuar estudiando y esforzándose hasta que sea merecedor de que las palabras de la Torá se graben en su corazón y no sean olvidadas.
Pero también podemos aprender de ello que a través del esfuerzo y la labor esa Torá se transforma en una adquisición auténtica de la persona. Es un estudio que realmente logró adquirir, y ahora le pertenece, para toda la eternidad. En contraste, el que logró aprender sin tanto esfuerzo, muchas veces vemos que ese estudio no transforma la personalidad del estudiante, y finalmente es olvidado.
Así nos enseña el Rav Kuk (Ein Aya, Brajot Bet, Cap. 9, Pág. 391): “A través del esfuerzo y la labor intelectual la persona se eleva a nobles virtudes, y se inclina al raciocinio y toda idea kodesh (santa) con amor y placer, y el estudio lo transforma, y él se encuentra dispuesto. Por ello, justamente a través del estudio con esfuerzo se alcanza el profundo entendimiento y el claro conocimiento, junto con la acción deseada en el culto a D’s y Su temor, con toda la pureza de las virtudes. Pero los estudios que son adquiridos con facilidad, sin esfuerzo y gran labor, quedarán superficiales y congelados, fuera del ser de la persona, y su influencia en sus acciones y pasiones es pequeña”.
También de nuestra experiencia sabemos y conocemos que los alumnos que llegaron a Majón Meir y les resultó difícil en un principio el entrar al mundo de la Torá y adquirirla, estudiaban con gran esfuerzo y olvidaban lo estudiado, pero no perdieron las esperanzas y continuaron esforzándose sin dejarse desanimar, y continuaron preguntando una y otra vez, finalmente se hicieron merecedores de llegar a los altos niveles del estudio de la Torá, y parte de ellos incluso llegaron a ser Rabanim (Rabinos). Seremos merecedores de ser de los que se esfuerzan en el estudio de la Torá, y veremos bendición en nuestro esfuerzo. 


Rav Shlomó Aviner

Carne artificial
Rav Shlomó Aviner

 

Pregunta: ¿Acaso la carne sintética, o carne de probeta, o hamburguesa de laboratorio que lograron hacer es kasher? No es carne vegetariana, porque fue producida en base a un animal vivo. En estos momentos es algo experimental y es muy caro, pero arguyen que se transformará en algo industrial y su costo será la mitad de carne común. ¿Acaso es Taref, porque fue producido en base a una vaca que no fue degollada según el rito? ¿Acaso es considerado miembro de un animal vivo? ¿Es considerado como carne, que no puede ser comido o cocinado con productos lácteos? ¿Acaso se lo debe prohibir porque los que ven que lo comen pueden confundirse?

Respuesta: La cuestión central es: ¿Acaso el resultado es lo que determina, o el proceso a través del cual fue obtenido?

No se trata de la oveja Dolly, un clone genético que es considerada una oveja a todos los efectos prácticos de la halajá. La generación de un clone es un proceso artificial idéntico al proceso natural de tomado de una célula de un animal vivo y su duplicación. Y también lo que pensaron hacer un duplicado genético de una persona, por supuesto que está prohibido por varias razones:

1. Se puede llegar a situaciones espantosas de abuso de personas.

2. D’s desea que la persona tenga un padre y una madre, y no solo uno.

3. D’s permitió utilizar la medicina sólo para curar, “le fue permitido al médico curar”, y no para otra meta que no sea curar (Baba Kama 85A. Ramba”n, Torat HaAdam, Shaar HaSakana). Pero una criatura como esa por supuesto que es considerada una persona para todos los efectos prácticos.

Pero en nuestro caso no se trata de un proceso natural común, no tomaron una célula y duplicaron una vaca, sino que la célula se multiplica directamente. Es cierto que al final hay carne, pero no surgió a través de un proceso común. Es semejante a lo que está escrito (Sanhedrin 59B) que el Primer Hombre tenía prohibido comer carne, pero en el Midrash dicen que los ángeles le preparaban carne. Dicen en la Gmará que carne que llega del Cielo es distinto. Es decir, carne que llega del Cielo, carne milagrosa, no es considerada carne. Y cuentan allí que una vez Rabí Shimon Ben Jalafta andaba por el camino, y se encontró con leones. Le gritó a D’s: “Los leones rugen por la presa” (Tehilim 104:21). Y cayeron del Cielo dos porciones de carne. Él les dio una porción a los leones, y la segunda la trajo al Beit HaMidrash (centro de estudio de la Torá). Preguntó: ¿Acaso es Kasher o Taref? Le dijeron: No hay algo impuro que descienda del Cielo. Es decir, de momento que es carne milagrosa no es considerada carne Taref. Y en forma similar, en la Gmará (Menajot 69B) preguntan en cuanto a espigas que descendieron de las nubes si son aptas para ofrecer de ellas los dos panes. Según Rashi, las nubes tomaron agua del océano, es decir de un viento tormentoso, y en ese caso cabe preguntar porque el océano se encuentra fuera de Eretz Israel (la Tierra de Israel). Pero según Tosafot surgieron por milagro.

Y algo semejante dicen en cuanto al milagro de Janucá: El aceite que surgió por milagro, ¿es considerado aceite o no? Véase en extensión en mi modesto libro Tal Orot (Bereshit, pág. 121-133). Es común decir en las ieshivot (centros de estudio de la Torá) citando al Gaón (genio del estudio de la Torá), Rav Jaim de Brisk que un aceite de milagro no es apto para encender la Menora (El Candelabro), y por ello se debe decir que lo que se multiplicó fue la calidad del aceite y no su cantidad. Pero el Gaón, Rav Iosef Dov Solovietchik dijo en la ieshiva de Brisk en Ierushalaim citando a su padre que “el abuelo nunca dijo algo así, y no es cierto lo que dicen en su nombre…” (Sefer Iemei Janucá del Gaón, Rav Iosef Shijter inciso 1. Pninei Mishmar HaLevi, pág. 119).

De acuerdo con ello lo que determina no es el resultado, a pesar de que se ve muy parecido, sino que el proceso en el que fue producido. Por ello, si algo sufre un cambio significativo, se lo ve desconectado de su origen, y es considerado algo nuevo. Así es también en cuanto a la gelatina que es producida en base a huesos de animales que no son Kasher. Es cierto que hay quienes son más estrictos, pero en un principio es Kasher, y no es considerado carne (véase Shu”t Iabia Omer 8:11).

Y más aún en nuestro caso, porque la célula no puede ser observada por el ojo humano, y la Torá no le fue entregada a los que tienen microscopio o telescopio. En el libro Jojmat Adam (clal 38, Binat Adam inciso 34) escribió que si se mirará con el microscopio en el vinagre se verá gran cantidad de gusanos, y a primera vista está prohibido beber vinagre, y así preguntó el libro Sefer HaBrit (jelek Alef, 3:86) de Rabí Pinjas de Viena. Y así dice Aruj HaShuljan (Iore Dea 84:36): “Escuché que dicen que en todo agua… repleto de criaturas pequeñas que el ojo no puede ver, y en mi niñez escuché de una persona que vivía muy lejos y vio con una lupa potente muchas veces en el agua todo tipo de criaturas. Y según ello, ¿cómo es que bebemos agua?... pero la verdad es que la Torá no prohibió lo que no puede ser percibido por el ojo humano, la Torá no le fue entregada a los ángeles. Porque si no fuese así, muchos investigadores escribieron que también el aire está lleno de criaturas muy pequeñas, y cuando la persona abre su boca traga muchas de ellas… de momento que el ojo humano no puede verlas, no es nada. En contraste con lo que el ojo humano puede ver frente al sol, incluso si es muy pequeño, que es considerado sheretz [que está prohibido comer. N. de T.] sin duda”. Y escribió Tiferet Israel (Avoda Zara 2:6) respecto al pescado que no tiene escamas, y sólo con una lupa se pueden ver pequeñas escamas – que no son tomadas en cuenta desde el punto de la halajá. Y así también Shu”t Iguerot Moshé (Iore Dea 2:146) en cuanto a pequeños gusanos, que no pueden ser vistos por el ojo humano, sólo con la ayuda del microscopio o lupa, y no deben ser tomados en cuenta desde el punto de vista de la halajá. Y en Halijot Shlomó (Nisan-Av, pág. 66) está escrito que el Gaón, Rav Shlomo Zalman Oirbaj determinó que el agua de los ríos y las lagunas, como Iam Kineret y similares, incluso si cayeron en ellos líquidos que son Jametz en Pesaj, esta permitido beber de ellos, ya que esa mezcla no puede ser percibida por los sentidos humanos. Y a pesar de que cuando su nuero vivía, el Gaón Rav Arie Leib Rujamkin, utilizaron sólo agua que fue bombeada antes de Pesaj (también el Rav Shlomo Zalman, por lo visto para respetar a su nuero), más tarde no acostumbró a hacer así. Escribió el Gaón, Rav Moshe Shterenbuj en Moadim UZmanim (bet, inciso 124. Fue citado por Shaarei Shalom, inciso 13) que si en un libro de la Torá se encontró que observando con una lupa las letras están separadas y tienen espacio alrededor, pero sin lupa parece que están pegadas una a otra, los Geonim discrepan. El Gaón Matshebin en Shu”t Dobeb Meisharim (1:1) escribió que se debe juzgar según lo que se ve con los ojos, y no ayuda que con la lupa se vean separadas. Y el Gaón, Rav Zeev Mintzvarg escribió que incluso si sólo mirando con una lupa están separadas alcanza con ello, y dice que así acostumbraba en la práctica. Pero ya cientos de años los poskim hablan de ello, y concluyeron que la halajá se determina según lo que puede ver el ojo humano común. Y en Shu”t Iabia Omer (Iore Dea 21:4) le preguntaron al Gaón, Rav Ovadia Iosef si se puede entrar al baño con billetes que tienen impresos parte de los papiros del libro Yeshayahu, donde figura el nombre de D’s. Y determinó que de momento que es muy difícil leer lo que está escrito sin una lupa, alcanza con una cobertura sola, como el bolsillo o la billetera. Y de ello aprendemos que desde el punto de vista de la halajá se determina según lo que el ojo humano puede ver (véase más en extensión en mi humilde comentario a Kitzur Shuljan Aruj 24:3).

Y en cuanto a que se ve como si comiese carne común, ya fue preguntado en cuanto a productos lácteos sintéticos: ¿Acaso se puede beber leche sintética que no tiene leche, o helado de leche sintética enseguida después de haber comido carne? ¿O se lo debe prohibir porque se ve como leche? Los poskim lo permitieron por varias razones, cuando la principal es la que dice el Pri Jadash (allí, inciso 107) que en ese tema no se debe agregar decretos nuevos por encima de lo que el Talmud definió, porque de otra forma no habrá ningún límite. Por ello el Gaón, Rav Ovadia Iosef concluye en Shu”t Ijve Daat (3:59) que está permitido beber leche sintética o comer helado de leche sintética enseguida después de haber comido carne. De acuerdo con lo que dice allí, está permitido incluso en medio de la comida, e incluso comer la carne y la leche juntos en la boca. Y es lo mismo en nuestro caso.

Resumen: Tal parece que esa carne no es Taref, no es considerada miembro de un animal vivo, y no es considerada carne en absoluto. Es como “carne” vegetariana, de soja, por tres razones principales:

1. No es el proceso común de formación de carne.

2. Sufrió muchos cambios que transformaron su esencia.

3. El origen no es percibido por el ojo humano.

Y no hay problema que se ve como si comiese carne.

Pero de momento que se trata de algo nuevo, todavía los grandes poskim deben decidir y determinar. 


Shabat

Meorot HaShabat

 

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.

Asuntos laicos en Shabat

Venta de mitzvot

Encontramos diferencias de opinión entre los poskim (sabios que determinan la halajá) en cuanto a la venta de mitzvot en el Beit Kneset (Sinagoga) en Shabat, cuando el tesorero remata el mérito de abrir el arca y las personas que serán llamadas para la lectura de la Torá, y el que se compromete a una suma mayor recibe ese honor. Hay quienes lo prohíben porque es como compra y venta en Shabat. Y hay quienes lo permiten, porque compra y venta cabe cuando se trata de un objeto, mientras que en esas ventas no se compra ningún objeto. Y escribieron los poskim que donde acostumbraron a hacerlo, no se los amonesta[1].

Señalado con papelitos

Papelitos que tienen anotados sumas de dinero, son considerados Shitrei Ediotot y está prohibido leerlos en Shabat[2]. Por lo tanto, una persona que desea vender alimentos en Shabat tiene prohibido preparar antes del Shabat papelitos donde está anotado distintas sumas de dinero, y otra lista con los nombres de las personas que acostumbran a comprar de él para que cuando alguna persona toma algún producto adhiera a su nombre de la lista un papelito con la suma de dinero que le debe, para que recuerde la suma después del Shabat[3].

El tesorero que vendió las mitzvot en el Beit Kneset, puede que esté permitido adherir al nombre de la persona que reza en el Beit Kneset un papelito donde está escrito la suma de dinero que se comprometió, porque de esa forma es para asuntos del Cielo[4].

Y escribieron los poskim que cuando se puede hacer de otra forma, es bueno ser más estricto y no utilizar papelitos que tienen anotados sumas de dinero, incluso cuando es para una mitzva, y así acostumbraron en tiempos antaño[5].



[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 306. Mishná Brurá inciso 33. Kaf HaJaim inciso 42).
[2](323, Mishná Brurá inciso 20. Kaf HaJaim inciso 8).
[3](Allí).
[4](Allí).
[5](Allí). Véase allí que había quienes señalaban con granos al lado del nombre del comprador.