Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Shmini Atzeret     22 de Tishrei 5784     Simjat Torá 


La herencia de la comunidad
Rav Itiel Ariel
(reimpresión) 

El día de Simjat Torá - en el que se culmina el ciclo anual de la lectura de la Torá – es también el día de “la Comunidad de Iaacov” (Dvarim 33:4), y se caracteriza por la alegría conjunta de la colectividad, cuando en el centro se encuentra la Torá. Por parte de la persona particular que tuvo el mérito de estudiar la Torá con perseverancia, y completa su estudio junto con el público – por supuesto que es una gran alegría, para él y para todo el público. Pero tal parece que no hay otra festividad como esta, en la que todo gira alrededor de la congregación como una unidad en sí: Ya sea en las ieshivot (centros de estudio de la Torá) - que son grupos consistentes de personas que se dedican al estudio perpetuamente - o ya sea en las otras congregaciones de Israel - en las que se lee la Torá a lo largo del año, y también en ellas se fijan clases para el público general.
En efecto, el término “Comunidad de Iaacov” no es común en la Torá: Por lo general, estamos acostumbrados a encontrar términos como “la Casa de Iaacov”, o “la descendencia de Iaacov”. Y hay quienes propusieron interpretar ese término como insinuación de los muchos conversos que en el futuro se congregarán y se unirán a Am Israel (el Pueblo de Israel), como comenta el Ramba”n. Pero justamente la interpretación moderna del término “comunidad” parece más afín al versículo en su totalidad – “la Torá que nos encargó Moshé, herencia será de la Comunidad de Iaacov”: Es decir, la pertenencia de la Torá del judío necesariamente surca a través de la comunidad, y sólo en un marco como ese la herencia de la Torá y su patrimonio son trasmitidos de generación en generación.
En ese día recalcamos el aspecto colectivo de todos los detalles de la Torá y sus mitzvot, que estudiamos con esfuerzo diario a través de nuestros maestros, trasmitidos de generación en generación hasta nuestro Rav Moshé. Y ello acentúa necesariamente el lugar de la comunidad, en la que se
determina la forma de ser de la vida pública - alrededor de la Torá y su estudio.
En esencia, el estudio de la Torá pertenece al plano particular del individuo: Es él el que tiene que determinar su capacidad de estudio personal y crear un marco de tiempo y estudio adecuados. Pero esos logros personales – con toda su importancia – no pueden ser recibidos o trasmitidos por herencia. El estudio y conocimiento de la Torá de nuestro Rav Moshé, no se puede comparar al estudio y conocimiento de Rabí Akiva – a pesar de que “todo lo que algún discípulo innovará en el futuro, ya le fue dicho a Moshé en el Monte Sinai”. Y sólo en donde se
consolida un grupo que estudia y cumple la Torá como comunidad, sólo allí puede surgir una profundo sentido de pertenencia, que continúa pasando a lo largo de las generaciones.
Y por ello – dicen en la Jasidut (corrientes jasídicas) – bailamos con los libros de la Torá cerrados y tapados con sus mejores vestiduras, para recalcar que la Torá le pertenece a todo judío en forma genérica - por la esencia colectiva común, de la que él es parte - incluso antes de haber sido merecedor de profundizar en el contenido de las letras que en ella están escritas. 


Rav Shlomó Aviner

El que se merece limosna
Rav Shlomó Aviner

Pregunta: ¿Hay acaso diferencia entre darle limosna a un necesitado que no tiene dinero a pesar de que trabaja, o que no puede trabajar por alguna razón, y un pobre que decide no trabajar por holgazanería? ¿Y acaso una persona que decide no trabajar y estudiar Torá es considerado un pobre? ¡Él decide no trabajar!
Respuesta: ¿Acaso un estudiante decide no trabajar? Pero el país desea solventarle los gastos a los estudiantes para que estudien y sean ingenieros y similar, y de esa forma le devolverán al país su donación. Así también los estudiantes de la Torá. Les ayudamos, para añadir Torá y buenas virtudes en ellos e irradien pureza y kdushá (santidad) y espiritualidad en la nación. Las universidades que el país mantiene cuestan en promedio 600 veces más por estudiante que los estudiantes de ieshivot (centros de estudio de la Torá). Los profesores en las universidades tienen que trabajar cuatro horas por semana. Y tienen seis meses de vacaciones. Y ganan un alto sueldo, y todo eso lo paga el país. Un talmid ieshiva (estudiante de ieshiva) cuesta mucho menos, es muy necesario para la nación y trae una gran bendición, ya sea que continua sus estudios para ser Rav, ya sea que estudia varios años y luego continua por otro camino. También el que estudia en una Mejina (marco de estudio de Torá como preparación para el servicio militar) es una gran bendición para la nación, porque será un soldado bueno y de valores, y un ciudadano recto y bueno para con D’s y para con las criaturas. Por ello, los talmidei jajamim (eruditos del estudio de la Torá) que reciben ayuda no son “parásitos” como arguyen algunos, sino que ellos actúan para la nación y para su bien, incluso más que los estudiantes que harán bien para la nación cuando terminen sus estudios. El país gana personas con buenas virtudes, con Torá y mitzvot. Los talmidei ieshiva viven una vida difícil, cuentan cada vintén, y se sacrifican ellos y sus familias por el estudio de la Torá con empeño, a pesar de que podrían trabajar y recibir mucho más dinero. Bienaventurados sean. 


Shabat

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
El honrado del Shabat
Cuentas

La persona tiene prohibido calcular cuentas con su boca en Shabat, para saber cuánto debe pagar. Por ejemplo, una persona que se comprometió a regalarle a su hijo o hija que se casan una suma, tiene prohibido calcular hablando cuánto dinero ya entregó y cuanto todavía tiene que entregar[1], porque también eso es incluido en la prohibición de “palabras ociosas” – que tu forma de hablar en Shabat no sea como tu forma de hablar en días comunes[2] [pero pensar en las cuentas está permitido, como será aclarado más adelante].
Cuentas que no son necesarias está permitido calcular en Shabat
[3]. Por lo tanto, la persona tiene permitido calcular en Shabat cuánto dinero pago por alguna fiesta familiar que hizo, y también tiene permitido calcular la cantidad de alimento que consume en cierto periodo de tiempo [sin que tenga ningún provecho de ello en el futuro], porque de momento que esos cálculos no son necesarios en absoluto, no está incluido en la prohibición de “palabras ociosas” [4].
Escribieron los poskim (sabios que determinan la halajá) que a pesar de que esos cálculos no están prohibidos en Shabat, de todas formas son consideradas palabras vanas, y es correcto que los temerosos del pecado lo eviten[5], como será aclarado más adelante.

Provecho para otro
También cálculos que no le son necesarios a la persona, si su compañero tendrá provecho de ellos, está prohibido calcularlos para el provecho de su compañero[6].
Por ejemplo: Una persona que hizo reformas en su casa, tiene prohibido calcular cuánto pagó cuando su compañero tendrá provecho de ello ya que también él desea hacer reformas en su casa. Y a pesar de que la persona que hace las cuentas ya terminó con sus reformas y no tiene provecho en absoluto de ellas, de todas formas de momento que esas cuentas le son provechosas para su compañero son incluidas en la prohibición de palabras seculares en Shabat.


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 307 inciso 6). Y está permitido pensar en las cuentas en Shabat, ya que solo hablar fue prohibido, y el pensado fue permitido [como será aclarado más adelante] (Shuljan Aruj HaRav allí, inciso 13. Kaf HaJaim inciso 57).
[2](Allí, Mishná Brurá inciso 25). Y véase Ramba”m (Hiljot Shabat 23:18) que escribió que la prohibición de calcular cuentas es porque se teme que llegue a escribir, y así también en Shuljan Aruj HaRav (allí). Y véase Pri Megadim (allí, Mishbetzot Zaav inciso 5) lo que cuestionó a ello.
[3](Allí, Shuljan Aruj).
[4](Allí, Mishná Brurá inciso 27. Kaf HaJaim inciso 60).
[5](Allí, Mishná Brurá citando a Magid Mishne, que así insinuó el Ramba”m. Y también Kaf HaJaim allí, inciso 59 60).
Y en el comentario del Rasha”l escribió que incluso en días comunes no es bueno para un talmid jajam, ya que es como un lugar de asentado de bufones y desperdicia su tiempo de estudio de la Torá (allí, Mishná Brurá).

[6](Allí, Mishná Brurá citando a Maguid Mishne según la opinión del Ta”z, no como Eliah Rabah). Y Kaf HaJaim (allí, inciso 59) citó al Eliah Rabah que permite cuando solo su compañero tiene provecho, y no él mismo. Pero escribió que Tosafot Shabat coincidió con el Ta”z que prohíbe también cuando el provecho es solo de su compañero.