Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Parashat Noaj     6 de Jeshvan 5784     No 1430


Rav Dov Bigún

Carta de fortalecimiento
En la actualidad

“El Eterno dará fortaleza a Su pueblo, el Eterno bendecirá a Su pueblo con el Shalom” (Tehilim 29:11).
Así terminamos el rezo diario y la bendición de la comida. “Y todo es según el sello”.
En base a que D’s nos da la fortaleza y la valentía para vencer a nuestros enemigos, desde antaño para siempre, nos bendice también con el Shalom. Esta guerra que nos fue impuesta llega para revelar el nivel de Am Israel (el Pueblo de Israel), su valentía y su victoria sobre los enemigos asesinos que izan una bandera negra, la bandera de la maldad en el mundo – y nosotros tenemos la certeza plena que la maldad se desvanecerá toda, y ellos izarán banderas blancas que simbolizan el rendimiento frente a nosotros y el D’s de Israel cuyo nombre llevamos, y veremos claramente la plasmación de la promesa “el Señor, D’s de Israel, es Rey y su reino rige sobre todo” (rezo de Musaf de Rosh HaShaná) frente a los ojos del mundo.

En la actualidad, debemos fortalecernos y vigorizar unos a otros y al Clal Israel (la totalidad genérica del Pueblo de Israel), añadir pensamientos buenos, palabras buenas y acciones buenas, fortalecernos en el estudio de la Torá y los rezos por el bien de nuestros valientes soldados y la pronta cura de los heridos, ayudar y fortalecer a las familias cuyos padres de familia fueron enrolados en la lucha, y no está lejano el día en que se cumplirá la bendición frente a nuestros ojos que “todos los enemigos de Tu pueblo sean pronto arrasados, desarraiga y aplasta a los malvados, derríbalos y humíllalos prontamente en nuestros días” (rezo de Shmona Ezre).

Del que firma con amor y fe, y anhela la salvación plena pronto

Dov Bigún

Rav Shlomó Aviner

Espadas de Hierro
Rav Shlomó Aviner

Primera regla: La guerra Espadas de Hierro es la continuación de la Guerra de la Independencia. Todo es una misma gran contienda continuada, con altos de fuego pequeños o grandes. No sean inocentes y no se imaginen que nuestros enemigos han cesado de ser asesinos y dejaron de ser nuestros contrincantes.
Segunda regla: En toda guerra hay subidas y bajadas, éxitos y derrotas. Siempre fue así, siempre será así, hasta que “romperán sus espadas para hacer de ellas azadones, y sus lanzas trocarán en podadoras, no alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra” (Ishaya 2:4).
Tercera regla: Cientos de muertos y miles de heridos es espantoso. Por supuesto, también un solo muerto o un solo herido es espantoso. Junto con ello, hay que ver las cosas con proporción, y saber que hemos pasado dificultades mucho más grandes. Como me pasó a mí en mi humildad cuando era un bebe, que me escondieron para salvarme del Campo de Concentración. Proporciones.
Cuarta regla: Nuestro ejército es uno de los mejores del mundo, quizás el mejor. Pero “no hay en la tierra hombre justo que haga bien y no peque” (Kohelet 7:20), y no hay ningún ejército en la tierra que no sea derrotado alguna vez. Hemos estudiado el Ramba”m (Hiljot Tshuvá) que la persona es juzgada según la mayoría: La mayoría méritos – es un tzadik (justo). La mayoría pecados – es un malvado. A medias – mediano. Entonces, nuestro ejército es un ejército tzadik, muy tzadik. Bienaventurados somos.
Quinta regla: En toda generación intentan exterminarnos, y D’s nos salva. Y ahora D’s nos salva a través de su fiel emisario – Tzaha”l (Ejercito de Defensa de Israel). Bienaventurados somos.
Sexta regla: En nuestro pueblo hay diferencias de opinión políticas. Es natural. Pero no nos olvidamos ni un momento que somos un mismo pueblo, un mismo destino, un mismo ejército.
Séptima regla: Esta guerra, es de consenso unánime. A veces hay diferencias de opinión en la nación, si se debe comenzar una operación o no. Cuanto más amplia es la operación, se necesita un consentimiento más amplio, no sea que después de la batalla unos digan a los otros: Ustedes tienen la culpa. Pero ahora es una guerra con la que todos consienten.
Octava regla: Por favor, no culpar a otros por lo que pasó, como si ustedes fuesen profetas y supiesen los secretos de D’s. Diremos con humildad: No sabemos. Y si ya culpamos, que cada uno se culpe a sí mismo y diga con humildad: Soy culpable.
Novena regla: En situaciones como esta, todos somos como una sola persona, con un solo corazón. La prueba: El porcentaje de presentación a servicio de reservistas es más de cien por ciento, cuando muchos llegaron sin que los llamen.
Decima regla: Fortalezcámonos y seamos fuertes. Así fue ordenado Ioshua en cuanto a la guerra. La orden de fortalecernos llega siempre cuando se trata de temas que necesitan ser reforzados, de temas que en forma natural no se tiene éxito de inmediato, sino que el camino es largo y se necesita ser firmes a lo largo de él. 


Shabat

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
El honrado del Shabat
Recaudación de fondos

Está permitido en Shabat decir “tal y cual suma daré en limosna”, ya sea que la suma es destinada a pobres o para el Beit Kneset (Sinagoga). Y no es considerado una trasgresión de “palabras ociosas” – que no sea tu forma de hablar en Shabat como tu forma de hablar en días corrientes – porque la limosna es considerada “asuntos del Cielo”, y lo que está prohibido hablar en Shabat son asuntos relativos a necesidades de la persona, y no asuntos del Cielo[1].
Por lo tanto, está permitido recaudar fondos de caridad en Shabat cuando cada persona del publico dice la suma que se compromete a donar
[2].
Así también está permitido bendecir al que sube a leer de la Torá por haberse comprometido a donar una suma al Beit Kneset
[3].
Maestro para su hijo
Una persona que quiere contratar un maestro que le enseñe a su hijo, está permitido hablar con el maestro en Shabat y preguntarle si está dispuesto a enseñar a su hijo, porque también eso es considerado “asuntos del Cielo” que están permitidos. Pero contratarlo y mencionar la suma que le pagará al maestro por enseñar al hijo, está prohibido[4].
Devolución de un objeto perdido
Una persona que perdió un objeto tiene permitido declamar en Shabat en el Beit Kneset su perdida, para que todo el que sabe algo al respecto le diga. E incluso si el objeto es Muktze y el que lo encuentre no podrá devolverlo a su dueño en Shabat, de todas formas está permitido declamar en Shabat, ya que la devolución de un objeto perdido es una mitzva, y también la declamación es considerada “asuntos del Cielo” que está permitido hablar en Shabat[5].


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 306 inciso 6. Mishná Brurá inciso 25).
[2](Allí, Kaf HaJaim inciso 43).
[3](Allí, Ram”a, que se acostumbra a ser menos estricto. Y véase Kaf HaJaim allí).
Hay Batei Knesiot que preparan antes del Shabat tarjetas en las que escriben los nombres de los que rezan, y también preparan papelitos con diferentes sumas anotadas [cien, cincuenta, veinte], y en Shabat cuando algún integrante de la comunidad dona algo, toman los papelitos según el valor de lo que se comprometió, y los ponen junto con la tarjeta de él, para recordar cuanto se comprometió a donar. Y véase más adelante lo que escribieron los poskim al respecto.
[4](Allí, Shuljan Aruj). Y en Biur Halaja (allí, comienza davka ledaver) escribió que según la forma en que empezó el Shuljan Aruj tal parece que contratar un maestro incluso sin determinar la suma del pago está prohibido, y según como terminó diciendo tal parece que lo que está prohibido es solamente cuando menciona la suma del pago. Y escribió el Biur Halajá que el Gr”a acotó “como en inciso 3, acotación”, y así también Beit Iosef dijo que depende de eso, y tal parece que a primera vista lo que está prohibido es justamente cuando menciona la suma del pago. Y el Biur Halaja terminó diciendo “se debe analizar más”.
[5](Allí, inciso 12. Mishná Brurá inciso 48. Kaf HaJaim inciso 89).