Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Parashat Bamidvar     29 de Iyar 5783     1409 


Rav Ioram Eliahu

Las condiciones para adquirir la Torá
Rav Ioram Eliahu

 

Respecto al versículo “goteará como lluvia mi lección, fluirá como rocío mi enunciado” (Dvarim 32:2) cita el Netzi”v (Rav Naftali Tzvi Iehudá Berlín) la Gmará (Taanit 7) que lo interpretó relacionado con el estudio de la Torá: “Dijo Rabí Iehudá, el día en que desciende la lluvia es tan grandioso como el día en que fue entregada la Torá como dice ‘goteará como lluvia mi lección’, y lección es Torá…”. Según esa interpretación, los cielos y la tierra que nuestro Rav Moshé incita a escuchar, se refiere a los talmidei jajamim (eruditos del estudio de la Torá) y los ancianos de la generación, que son apodados “cielos” porque imbuyen fuerzas espirituales en Israel, y el público que recibe esa abundancia es apodado “tierra”. Los talmidei jajamim y los ancianos de la generación son llamados a esforzarse en el estudio de la Torá, oír y escuchar, y entonces encontrarán lo que trasmitir al publico general y el pueblo. Es decir, la influencia correcta y buena llega sólo a través de su esfuerzo en el estudio de la Torá, y en base a ello “la tierra escuche las expresiones de mi boca”, las palabras de la Torá son agradables, y serán escuchadas por el público. Para ello es necesario que el estudio sea “goteará como lluvia mi lección”, que el estudio de la halajá que es apodado “mi lección” gotee como lluvia: Cuando una persona marcha por donde hay lluvia copiosa encorva su cabeza, y así ella cae sobre su nuca y no sobre su rostro. Así también el esfuerzo en el estudio de la Torá exige que la persona se encorve como un toro y acepte el yugo, y como un burro que acepta la carga, y entonces “fluirá como rocío mi enunciado”, será merecedor de fluir palabras que sean aceptadas en el corazón de las criaturas, como el rocío. Y también la continuación del versículo, “como vientos tempestuosos sobre la vegetación y como gotas de lluvia sobre la hierba”, explica el Netzi”v que se habla del esfuerzo en el estudio de la Torá. De la misma forma que cuando cae una fuerte lluvia sobre la hierba este la dobla mucho, y tal parece que la desbarata, pero en realidad esa lluvia es la razón principal de su crecimiento. Y así dice el Netzi”v: “La Torá con su esfuerzo debilita la fuerza de la persona, pero esa es la principal razón de su crecimiento, y la Torá persiste sólo de esa forma…”. El esfuerzo en el estudio de la Torá es la principal herramienta para hacerse merecedor de ella, también si en el principio hay cierta dificultad o debilitación por ese esfuerzo, no se debe temer de él porque sólo de esa forma la persona logra adquirir la Torá en su plenitud, y sólo así logra estudiarla como es debido. “Como gotas de lluvia sobre la hierba”, dice el Netzi”v que el rocío humedece con delicadeza la hierba y la hace crecer. Así también “mi enunciado”, es decir las amonestaciones que son aceptadas por el público porque son dichas con delicadeza, y ablandan su corazón.

El Netzi”v también se refiere a que la Torá antecede el estudio de las halajot que es expresado con el termino “mi lección” al estudio de las alegorías que son asemejadas al rocío, “mientras todavía no ha profundizado en el esfuerzo del estudio de la Torá apodado ‘mi lección’, no debe rociar alegorías que son dichas como el rocío, porque es fácil equivocarse en ellas y hacer equivocarse a los demás”. Y esa es la intención de Rabí Eliezer (Brajot 28) que les dijo a sus discípulos “eviten de sus hijos enfocarse en el razonado”, cuando Rashi explicó que no deben estudiar demasiado los versículos en síg sino que su intención, porque los hijos que aún no han llegado al estudio del Talmud con profundidad, se les debe evitar que se detengan en el analizado de los versículos demasiado, antes de haber profundizado en el Talmud que les permite comprender la verdadera intención de los versículos. Y así también debe ser interpretado lo que dijeron nuestros sabios respecto al versículo “abundancia de trigo y mosto” (Bereshit 27:28), “abundancia de trigo – es Talmud, mosto (vino) – son las alegorías” (Midrash Rabah, Toldot). Aprendemos de ello que de la misma forma que no se debe beber vino antes de haber comido el pan, porque el vino embriaga más y le hace perder la lucidez, así también no se debe esforzar en el estudio de las alegorías antes del estudio del Talmud, porque perderá su lucidez”.

Que seamos merecedores de esforzarnos en el estudio de la Torá, y orientar nuestro estudio en la dirección correcta que nos indicaron nuestros sabios.

Jag Sameaj (feliz fiesta).


Rav Shlomó Aviner

Todos los manifestantes
Rav Shlomó Aviner

 

“Santos serán” (Vaikra 19:2) - ¿es una mitzva o es una promesa Divina? ¿Ustedes tienen la obligación de esforzarse por trepar a la kdushá, o ustedes tienen prometido que finalmente serán santos? Ambos sentidos son ciertos, porque no hay nada que fuimos ordenados hacer y no está a nuestro alcance. Si fuimos ordenados, por lo tanto es posible llegar a ello. No solo pocos elegidos, sino que todo Am Israel (el Pueblo de Israel). Ya que ese versículo le fue dicho “a toda la asamblea” (Vaikra 19:2).

¿En qué se basa esa seguridad que todos seremos santos? – en el alma pura, el alma kdoshá, el alma israelí de “ustedes son hijos del Eterno, su D’s” (Dvarim 14:1). Rabí Meir recalcó: Ya sea que se comportan como hijos, ya sea que no se comportan como hijos, son considerados hijos (Kidushin 36). Y en la Noche del Seder se sientan juntos cuatro tipos de hijos distintos: Sabio, malvado, inocente y el que no sabe preguntar.

Todo eso son conceptos sencillos, sabidos, eternos. Pero hoy en día, en tiempos de una gran polémica publica, se lo debe recordar una y otra vez, y no caer en superlativos, ataques varios, generalizaciones mentirosas, olvido que todos somos hijos de D’s, de pintado todo de negro.

Antes que nada, no todo es negro. Todo es blanco, de varios matices. Hay que verlo todo con proporción, con perspectiva:

1. Fuimos merecedores de edificar la tierra. Esta tierra que estaba desolada es ahora un jardín de D’s. Agricultura, industria y comercio exitosos, mucho más de todo lo que se soñó.

2. Reunido de los exilios. De algunos miles hemos llegado en la Declaración de la Independencia a 600.000, aproximadamente. Y hoy en día, 8 millones. Bienaventurados somos que nos reunimos juntos.

3. Edificación del estado. Somos independientes. No nos encontramos más bajo gobierno Alemán, Frances, turco o británico – nosotros dirigimos nuestra vida. Un gobierno derechista, un gobierno izquierdista, un gobierno del medio – pero nuestro gobierno.

4. La Torá florece. Miles de Batei Kneset (Sinagogas), un millón de clases de la Torá. Cuando nació el estado había 400 estudiantes de la Torá. Hoy en día, 135.000. Y más milagros.

Es cierto que hay una controversia publica amplia, pero no es nueva, ella ya existía luego de la Declaración de la Independencia, y también antes. Ya en el Congreso Sionista de Basilea se habló que todos queremos un estado, pero ¿cuál será la esencia de ese estado? ¿Cuál será su cultura? Todos queremos un Estado Judío o el Estado de los Judíos, como lo definió Hertzel. En hebreo, el Estado Judío. Pero en alemán, el Estado de los Judíos. En ingles, el Estado Judío. Y también en francés, y en idish.

Sólo queda definir qué es “judío”. Por supuesto que está escrito en la Torá, en los profetas y en los escritos, en los sabios de Israel, y en toda la historia de Am Israel. Pero por las confusiones de la galut (el exilio) fue olvidado, un poco o mucho. Todos son buenos judíos, pero hay entre ellos algunos confundidos.

Pero no perdemos la esperanza ni nos asustamos. Hemos pasado momentos difíciles, mucho más que estos, y los superamos. También ahora lo superaremos, y finalmente todos seremos santos. 


Shabat

Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.

Orden a un gentil en Shabat

Reparado del Eruv

En opinión de la mayoría de los poskim (sabios que determinan la halajá) un judío tiene prohibido ordenarle a un gentil que haga alguna Melaja prohibida según la Torá escrita en Shabat para él, incluso cuando le es necesario para el cumplimiento de alguna mitzva, como fue aclarado.

Pero escribieron los poskim que cuando el Eruv fue averiado en Shabat y por ello ahora está prohibido cargar en las calles y los patios, está permitido ordenarle a un gentil que repare el Eruv, para que las personas no carguen y trasgredan la prohibición de cargar en Shabat.

La razón que en ese caso lo permitieron es que de momento que se trata de una mitzva relacionada con el público, en ese caso se puede fiar de la opinión de los poskim que permiten ordenarle a un gentil para cumplir con una mitzva, incluso tratándose de Melajot prohibidas según la Torá escrita[1].

Cuando un gentil puede reparar el Eruv sin hacer algo prohibido según la Torá escrita, por ejemplo si el hilo del Eruv se rompió y el gentil puede atarlo con una moña, por supuesto que es bueno que así lo haga – que lo ate con una moña en vez de un nudo fijo, cuyo atado está prohibido para un judío según la Torá escrita[2].

Para una mitzva del publico

Según lo que fue aclarado, que el reparado del Eruv por un gentil para el público está permitido, los poskim se preguntan si también se podrá ordenarle a un gentil encender la luz para cumplir una mitzva del publico [y también otras Melajot para el cumplido de alguna mitzva], como por ejemplo si en el Beit Kneset (Sinagoga) se apagó la luz y no se puede rezar ni estudiar en él por ello, ¿acaso está permitido ordenarle a un gentil que encienda la luz para que el público pueda rezar y estudiar en él? Y cada uno debe aconsejarse con su autoridad cómo hacer en esos casos.



[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 276, Mishná Brurá inciso 25).
Y véase más en Mishná Brurá (655 inciso 3) en cuanto a un Lulav, que si no hay más remedio cuando no hay ningún Lulav en la ciudad para cumplir la mitzva de las cuatro especies, los Ajaronim consintieron que se puede ser menos estricto y ordenarle a un gentil traer un Lulav de otro lado que se encuentra más alejado que 12 Mil para cumplir la mitzva. Y así también Kaf HaJaim allí (inciso 5) citando a Jaiei Adam y otros poskim que para cumplir la mitzva del Lulav para el público, se aplaza la prohibición de ordenarle a un gentil. Y véase más en Kaf HaJaim (allí, inciso 8).

[2](362 inciso 3, Biur Halajá comienza mejitza, citando a Majatzit HaShekel).