Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Parashat Vaikra     3 de Nisan 5780     1263 


Rav Jagai Londin

Elevación de los mundos
Rav Jagai Londin

La Parashá Vaikra habla del culto de los sacrificios. Los sabios esotéricos dicen que las ofrendas son “la elevación de los mundos”. Cuando por ejemplo un animal es digerido en el estómago de un Cohen (Sacerdote), se eleva del nivel animal al nivel humano. El comido eleva los bajos aspectos de la naturaleza – a través de su digestión y conversión en parte orgánica del cuerpo del hombre, que posee “imagen y semejanza Divina” - y los vincula al aspecto espiritual amplio y genérico. Así también los distintos tipos de metales que fueron utilizados en el Beit HaMikdash (El Templo): Cobre, plata y similares – son tomados en forma de materia prima mineral y son vinculados con el culto espiritual. El culto en el Beit HaMikdash en general y los sacrificios en particular tienen por meta elevar en forma evolutiva la realidad, tomando los elementos bajos y subiéndolos al nivel de la kdushá (santidad). En nuestros días no podemos tomar esos elementos sin su aspecto salvaje, y por ello nuestros sabios instituyeron el rezo a cambio del sacrificio. Pero el rezo también tiene por meta expresar profundos sentimientos y no un análisis racional frío, como en el estudio de la Torá. La raíz de la palabra korvan [sacrificio en hebreo. N. del T.] es karev [acercado, en hebreo. N. del T.], la capacidad de acercarse al Creador del Mundo en todos los aspectos de la vida. 


Rav Shlomó Aviner

¿El coronavirus es realmente peligroso?
Rav Shlomó Aviner

¿Acaso las medidas preventivas del Ministerio de Salud en cuanto al coronavirus son exageradas, o por el contrario, no son suficientes?
Por supuesto, los Rabanim (Rabinos) no son médicos. La Torá nos ordenó escuchar a los médicos, y si hay diferencia de opinión entre ellos, determinar según la mayoría. El Ramba”n en su libro “Torat HaAdam” (Shaar HaSakana) escribe que si un médico produjo algún daño a un paciente con un tratamiento está exento de indemnizarlo, a condición de que hizo lo que corresponde según la corriente central de la medicina.
Por ello, en nuestro caso, hay que hacer como dicen las medidas del Ministerio de Salud, no ser menos estrictos, pero tampoco ser más estrictos porque eso dañará el comercio y toda la vida.
En ese tema, como en otros, hay que cuidarse de la falacia lógica de la negación del medio, es decir, pintar las cosas de blanco o negro: O todo está mal, o todo está bien. O el coronavirus es una epidemia internacional, que llevará la humanidad a su fin, apocalipsis, o es una nada, y se puede continuar como si nada pasase. La verdad se encuentra en el medio.
En efecto, el coronavirus es muy similar a la gripe: Fiebre, toz, resfrío, dificultades de respiración (pero no dolor de garganta), y puede complicarse hasta pulmonía, otras enfermedades e incluso producir la muerte. Y también la forma en que se contagia es similar a la gripe: Toz, estornudo, secreciones, contacto, contacto directo con un enfermo o contacto con objetos que el enfermo tocó.
De momento que es una enfermedad nueva, produjo pánico. Cien mil enfermos, de los cuales ochenta mil en China y el resto en 81 países. Tres mil cuatrocientos murieron, entre ellos tres mil chinos, y el resto en otros países. En efecto, una enfermedad muy contagiosa.
Pero no debemos olvidar que hay enfermedades mucho más graves, y mucho más contagiosas. En cuanto al coronavirus, en la práctica muy pocos se contagiaron, y entre ellos muy pocos murieron, y entre ellos la mayoría eran personas con cuadro médico complejo, por ejemplo, ancianos o con problemas respiratorios.
Y no debemos olvidar que en nuestro país muchos se enfermaron de gripe e incluso decenas murieron de ella. En EE. UU. cada año se enferman de gripe común decenas de millones, son internados cientos de miles, y mueren decenas de miles. Hubo también gripes que no eran comunes y se esparcieron en el mundo y recibieron distintos nombres: La Fiebre de los Cerdos, que mató entre 100 a 400 mil personas. La Fiebre de Hong Kong, que mató entre 750 mil a un millón. La Fiebre Rusa, que mató un millón. La Fiebre Asiática, que mató entre un millón a un millón y medio. La Fiebre Española, que mató ¡40 millones! Por favor, ver las cosas con proporción y no sembrar el pánico.
Por otro lado, debemos acatar las medidas del Ministerio de Salud para reducir todo lo posible la difusión de la enfermedad:
1. Cuidar del aislamiento puntillosamente, sin llegar al Beit Kneset (Sinagoga).
2. Toser y estornudar en un pañuelo descartable, y si no hay, tapar la boca y la nariz con el brazo.
3. No dar la mano, y si te dieron lavarla con agua y jabón.
4. No besar mezuzot, Sefer Torá, Sidur o Jumash que se encuentran en un lugar público. Y si lo besaron, lavar los labios.
5. Pero el que vive con una persona en aislamiento puede salir de la casa en forma libre.
6. En general, cuidar la higiene. Todo el año hay que cuidar la higiene, y sobre todo ahora.
Esa es la regla, cuidarse pero no demasiado. En el libro “Mesilat Iesharim” (al final del cap. 9) explica que hay un temor adecuado, y hay un temor necio. El temor adecuado es que D’s creó a la persona con raciocinio para que se cuide de lo que puede dañarla. Pero el temor necio es el que agrega cuidado al cuidado. La diferencia entre ellos es la probabilidad del daño: Si acaso el daño es probable, o “puede ser que sea probable que pase”. ¡Una expresión maravillosa!
En estos momentos aún no hemos encontrado un remedio para el coronavirus, tenemos esperanza que sea encontrado, pero por ahora es una enfermedad de la que se cura espontáneamente, en la bondad de D’s. 


Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Dash
La forma corriente de extraer líquidos de frutas es exprimiéndolas. Pero hay otra forma de extraer el jugo, y es sorbiéndolas – se coloca parte del fruto en la boca y parte fuera de ella, y se chupa el jugo directamente en la boca[1].
Fue aclarado anteriormente que extraer un líquido de algún alimento exprimiéndolo está prohibido en Shabat. Pero cuando se extrae el líquido chupando, hay diferencias de opinión entre los Rishonim si está prohibido o permitido.
Hay Rishonim que opinan que el extraído del jugo chupando está permitido, porque no es la forma en que se acostumbra a exprimir, y nuestros sabios tampoco lo prohibieron[2].
Y hay Rishonim que opinan que extraer líquidos que están absorbidos en un alimento está prohibido también cuando se lo hace chupando, a pesar de que no se acostumbra a exprimir de esa forma[3].
Escribieron los poskim que en cuanto a aceitunas o uvas, que está prohibido exprimirlas según la Torá escrita, lo correcto es ser más estricto y no chuparlas con la boca para sacarles el jugo. Pero en cuanto al resto de las frutas, que está prohibido exprimirlas solo según nuestros sabios, no se debe ser más estricto y está permitido[4].
Incluso tratándose de aceitunas o uvas, se debe ser más estricto cuando chupa y parte del fruto se encuentra en su boca y parte fuera. Pero cuando todo el fruto se encuentra en su boca, y chupa el jugo y lo traga, y tira después lo que queda del fruto en su boca, según todas las opiniones está permitido, porque es considerado una forma de comer el fruto[5].


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 320, Mishná Brurá inciso 10 12. Kaf HaJaim inciso 13).
[2](320, Beit Iosef y Ram”a inciso 1, citando a Shivolei Leket). Y véase Birkei Iosef (Shiurei Braja allí, inciso 1) que escribió que la opinión del Beit Iosef tal parece que lo permite.
Y a pesar que en 325 inciso 33 [en cuanto al ordeñado en Shabat, que teme de Mefarek como fue aclarado anteriormente] explica que está prohibido chupar directamente de las tetillas la leche en Shabat, a pesar que no es la forma en que se acostumbra a ordeñar, y está prohibido según nuestros sabios, hay que distinguir entre chupado de la leche y chupado del jugo, que el chupado de la leche no es totalmente distinto del ordeñado, porque a pesar que las personas no acostumbran a hacerlo, los animales sí lo hacen, es considerado que ellos acostumbran a mamar de esa forma. Pero el chupado de las frutas no es considerada una forma de exprimir en absoluto (allí, Mishná Brurá inciso 10 citando a Maguen Avraham y Pri Megadim).

[3](Allí, Beit Iosef y Ram”a, citando a Hagaot Maimoniot que escribió que “el que remoja el pan en el vino y lo chupa en su boca está prohibido, y quizás se merece Jatat, y por supuesto que sí si chupa con su boca uvas o similares”).
[4](Allí, Mishná Brurá inciso 12 citando a Eliah Rabah). Y en su opinión está permitido chupar jugo o grasa que están absorbidos en un alimento, por ejemplo, si remojó el pan en vino o sopa está permitido chuparlo después. Y así escribió Ben Ish Jai (segundo año, Itro inciso 8) que sólo tratándose de aceitunas o uvas se debe ser más estricto.
Pero Kaf HaJaim (allí, inciso 12) citó Ajaronim que opinan que pan o carne que absorbieron algún líquido, es más severo que aceitunas o uvas, y por lo tanto se debe cuidar de no chupar aceitunas o uvas ni tampoco pan o carne que absorbieron algún líquido, pero tratándose de otras frutas se puede ser menos estricto.

[5](Allí, Mishná Brurá y Kaf HaJaim inciso 13).