Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Parashat Ki Tavo     18 de Elul 5777     No 1135


Rav Eran Tamir

¿Yo soy Cohen?
Rav Eran Tamir

Uno de los temas que figuran en nuestra Parashá son los diezmos. Se puede clasificar los diezmos en dos tipos. El primer tipo son los diezmos que son entregados a otros – Cohanim (sacerdotes), Leviim (leviitas) y los necesitados, como Truma Gdolá, Maaser Rishon, etc. Y el segundo tipo son los diezmos que la persona misma los come en santidad, en Ierushalaim – Maaser Sheni, y como dice el Rav Kuk (Ein Aya Brajot Bet 407 19): “Maaser Sheni no es entregado a otros sino que los dueños lo comen en santidad, frente a D’s”.
¿Cuál es el sentido? Muchas veces le parece a la persona que no es capaz de elevarse de por sí misma en los peldaños espirituales y acercarse a D’s, y por ello confía su relación con D’s en manos de intermediarios que lo vincularán con lo santo, como los Cohanim en el Beit HaMikdash (El Templo) o los Rabanim (Rabinos) hoy en día… Hasta que en situaciones extremas la persona se desentiende totalmente de su responsabilidad y confía todo su mundo espiritual en manos de otros. Para evitar ese severo error, el Maaser Sheni nos enseña que a pesar que necesitamos del vínculo con personas de alta estatura espiritual eso no quiere decir que estamos exentos de nuestra labor personal, porque en cada uno de nosotros hay cierto núcleo de Cohen, de kdushá (santidad), y somos capaces y tenemos la obligación de expresarlo y revelarlo, como atestigua la Torá en cuanto al Maaser Sheni. Y como dice el Rav Kuk (allí): “De la misma forma que en la nación en forma genérica deben encontrarse personas singulares que se dedican a la labor del kodesh (lo santo)… y por ello debemos reconocer como una santa obligación el proporcionarles sus necesidades (los diezmos para los Cohanim y Leviim), así también en la persona misma, en cada uno, hay un aspecto espiritual intelectual, y esa fuerza es el Cohen particular (que se encuentra en cada uno) que debemos reconocerlo para bien… que es la base de su felicidad y su éxito, y por ello comerá el Maaser Sheni en santidad él mismo”.
Esa es la esencia del mes de Elul, que se expresa en la Tshuvá (arrepentimiento sincero) auténtica de la persona, tomando responsabilidad por su vida y sus acciones…


Rav Shlomó Aviner

Providencia y esfuerzo
Rav Shlomó Aviner

Pregunta: Aprendimos que hay Providencia Divina sobre todo, ya sea grande o pequeño. Entonces, ¿para qué ir al médico? Si D’s decretó que la persona viva, vivirá también sin visitar al médico. Y si decretó que morirá, morirá incluso si fue al médico…
Respuesta: Por supuesto que no se puede decir algo así. Si nos comportaremos de esa forma, escribe el Ramba”m, tampoco comeremos. Porque si D’s decretó que vivamos, viviremos también sin comida, y si decretó que moriremos, moriremos también con la barriga llena. Por ello, “de la misma forma que le agradezco a D’s cuando como porque me proporcionó lo necesario para saciar mi hambre, darme fuerzas y seguir existiendo, así también le agradeceré porque me proporciona cura de mis males cuando utilice la medicina” (comentario a la Mishná, Psajim 4:10).
En otras palabras: En el mundo actúan diferentes causas que no podemos desentendernos de ellas. D’s no es siempre la razón directa de todo, sino que muchas veces es la causa inicial de todas las causas, o en otras palabras – genera las causas. Él, bendito sea, “hace soplar al viento y descender las lluvias” – a través de las leyes de la naturaleza. Ocurrió una vez que un Rav de Londres, Rabí David Nieto, autor del “Kuzari HaSheni”, dijo en una disertación que el Señor es la naturaleza, y se enojaron con él los sabios por esa expresión que puede ser interpretada en forma hereje, como Espinosismo. Él se explicó, diciendo que su intención es decir que el Señor del Mundo es el dueño de la naturaleza, y la discusión llegó hasta el jurado de Jajam Tzvi, Rabí Tzvi Ashkenazi, que consintió con Rabí David Nieto (Shu”t Jajam Tzvi 18. Y véase Or LeNetivati de nuestro Rav, el Rav Tzvi Iehudá Kuk, pág. 131).
Rabeinu Nisim Girundi explica que está permitido decir “mi fuerza y el poder de mi mano han hecho para mí toda esta riqueza”, a condición que recordamos “el Eterno, tu D’s, porque Él es el que te da el poder para hacer riquezas” (Dvarim 8:17-18). No está escrito que D’s te da la fuerza y la riqueza, sino que te da la fuerza para hacer la riqueza, que es una causa intermedia (Darshot HaRa”n, al principio del Drush 10).
También Rabí Itzjak HaBarbanel explica allí: “Los medios intermedios no podremos negarlos, porque son palpables, pero diremos que es cierto que ustedes son la causa, pero no son más que medios intermedios, no la causa inicial”.
D’s es la causa inicial, pero actúa a través de medios intermediarios, como la naturaleza y el raciocinio humano. Por ello el Ramja”l (Rabí Moshé Jaim Luzato) explica que cuidar de “y cuidaréis muy bien vuestras almas” (Dvarim 4:15) no contradice la confianza en D’s. “Porque el Señor, bendito sea, hizo a la persona con raciocinio correcto y buen pensamiento para que se conduzca a sí misma por el buen camino y se cuide de lo que hace daño, que fue creado para castigar a los malvados (y así también Derej HaShem segunda parte, 4:6). Y el que no quiere conducirse según el raciocinio se expone a los peligros, eso no es confiar en D’s, sino que inconciencia. Y con esas acciones él peca, actuando en contra de la voluntad del Creador, bendito sea su nombre, que quiere que la persona se cuide a sí mismo. Y entonces aparte del peligro de tal actitud, por la falta de cuidado, también se hace merecedor de perder su vida cuando comete un pecado, y entonces el pecado mismo lo hace ser castigado” (Mesilat Iesharim, al final del capítulo 9).
Y así también escribe en forma resumida el Rav Kuk: “La confianza en D’s es definida cuando completemos nuestra obligación de esforzarnos todo lo que podamos, y lo que no podemos hacer, ese es el lugar de la confianza en D’s. Porque donde hay capacidad de acción, D’s no lo permita que nos conformemos con la confianza, porque eso no es confiar en D’s sino que inconciencia” (Ein Aya, Brajot Bet, cap. 9, inciso 120).
Por ello el que cumple la gran mitzva de prestar servicio en una unidad combatiente o vivir en nuestra tierra en las zonas un poco peligrosas – también toma todas las precauciones necesarias.
Y también el Ramba”m escribió que el que construye una casa tiene la obligación de poner baranda, de la misma forma que se preparan ciudades de refugio por los que vengan la sangre, o que el temeroso y débil de corazón vuelve a su casa y no sale a la batalla – y no decimos en todos esos casos que se pongan en situaciones peligrosas porque D’s decretó lo que decretó, y decidió de antemano cuándo cesará de vivir, ya que “el Temor a D’s agregará días, pero los años del malvado serán acortados” (Mishlei 10:27. Véase la carta del Ramba”m en cuanto a los días que fueron determinados que la persona viva. Iguerot HaRamba”m, edición Shilat, Alef pág. 269).
Quizás tú digas: ¿D’s es la causa inicial, pero de momento que entregó la conducción del mundo en manos de los medios intermediarios, esos medios tienen voluntad propia y se desentienden de la Providencia Divina? No es así. En cada momento D’s gobierna sobre todos los medios. Así escribe el Ramja”l: “No hay nada, ya sea pequeño o grande, en el mundo material que no tenga alguna causa y raíz en las fuerzas espirituales, según su cualidad. Y el Señor, bandito sea, cuida y vigila todos esos asuntos, según como fueron creados, es decir, las fuerzas espirituales primero, y todas sus ramificaciones como es en la realidad, y así también cuida y vigila a todos los ministros que nombró” (Derej HaShem, segunda parte 1:2).
Así ordenó el Señor del Mundo en el cielo jurados que determinan todo lo que sucede en lo bajo, “y he aquí que Él, bandito sea, se revela en todos esos jurados e influye en ellos y los coloca según el contenido auténtico, para que sea determinado el veredicto auténtico” (Derej HaShem, segunda parte 6:2).
Esa es la regla, no hay coincidencia en el mundo, como dice el Ramba”m al principio de las halajot de ayuno, sino que todo proviene de D’s. Así escribe Rabí Pinjas Eliahu de Viena: “Debes creer como es tradición fiel que D’s desde Su encumbrado lugar cuida y vigila todos los detalles de lo que ocurre con la persona, no hay nada, ni pequeño ni grande, que ocurra por azar en el camino o en la ciudad, en la casa o en el campo, que no sea según la Providencia maravillosa y puntillosa de D’s, y Él cuida desde los ventanales, mira desde las grietas y los portones del Cielo todos los detalles, pequeños o grandes” (Sefer HaBrit segunda parte, Maamar 12 capítulo 3).
Y escribió el Rav Kuk: “Con toda la generalización fabulosa sin límites de la realidad en general, la Providencia no es deteriorada en lo más mínimo, y Él, el Señor del Mundo, es también mi D’s que me cuida en forma personal, como si no tuviese en Su mundo nada aparte de mi” (Olat Reaya Alef, 48-49).                                                              


Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Kidush
El que hace Kidush con el vino primero recita el Kidush y luego hace Netilat Iadaim (lavado de las manos) para la comida, porque si hará Netilat Iadaim antes del Kidush el recitado de este es considerado una interrupción entre Netilat Iadaim y la bendición del pan[1] [véase acotación[2]].
El que hace Kidush con el pan debe hacer Netilat Iadaim antes del Kidush, ya que cuando recite el Kidush bendecirá sobre el pan. Y luego de haber bendecido HaMotzi (la bendición del pan), antes de comer del pan, recitará la bendición del Kidush[3].
El que hace Kidush con el pan y otros lo escuchan para cumplir con su obligación de Kidush, también ellos harán Netilat Iadaim antes del Kidush, y pondrán su intención en cumplir también con su obligación de la bendición de HaMotzi con la bendición que dice el que recita el Kidush. Porque si bendecirán de por sí mismos la bendición de HaMotzi luego del Kidush invertirán el orden, y está prohibido hacerlo[4].
El que hace Kidush sobre el pan cuando recita el Kidush pondrá sus manos sobre el mantel que cubre los panes, porque de la misma forma que debe tomar en su mano la copa con la que hace Kidush si lo hace sobre el vino, debe tomar en su mano el pan con el que hace Kidush[5].
Cuando llega a la bendición de HaMotzi, descubrirá los panes y pondrá sus manos sobre ellos, y comenzará a bendecir. Cuando pronuncia el nombre de D’s levanta los dos panes, hasta que termina de pronunciarlo, y vuelve a depositarlos sobre la mesa hasta terminar con la bendición de HaMotzi[6].
Luego de haber terminado con la bendición de HaMotzi volverá a cubrir los panes y pondrá sus manos sobre ellos hasta que termine de recitar la bendición del Kidush. Y después cortará del pan para comer[7].


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 271 inciso 12).
[2]Si ya hizo Netilat Iadaim antes del Kidush, escribió el Shuljan Aruj que con ello demostró que el pan le es más apreciado, y no hará el Kidush sobre el vino sino que sobre el pan. Pero el Mishná Brurá allí escribió citando al Ta”z y Jaiei Adam que en ese caso hay que hacer como dice el Ram”a: Hará Kidush sobre el vino y enseguida después bendecirá HaMotzi y comerá del pan (allí, Mishná Brurá, Shaar HaTziun inciso 62, Kaf HaJaim allí inciso 77). Y véase Kaf HaJaim (allí) que si hizo Netilat Iadaim pero todavía no bendijo sobre ella, no hará Kidush sobre el pan, ya que según lo esotérico hay una razón por la cual se toma la copa con el vino y se bebe de ella. Y agregó que si ya bendijo sobre Netilat Iadaim, no hará el Kidush sobre el pan, y se fiará de las opiniones que citó el Ram”a que incluso en un principio se hace Netilat Iadaim antes del Kidush sobre el vino.
También en opinión del Shuljan Aruj y esos ajaronim – que determinaron que Netilat Iadaim sea después del Kidush para no interrumpir entre ella y la bendición del pan diciendo el Kidush – eso se refiere al que recita el Kidush, pero las demás personas que están reunidas para cumplir con su obligación escuchándolo, pueden hacer Netilat Iadaim antes del Kidush (allí, Mishná Brurá inciso 58). Y véase Kaf HaJaim (allí, inciso 79) que escribió que según lo esotérico, también las demás personas harán Netilat Iadaim después del Kidush.

[3](allí, Mishná Brurá inciso 61, 63)
[4](allí, Mishná Brurá inciso 63)
[5](allí, Mishná Brurá inciso 41, Shuljan Aruj, Orej Jaim 272 Mishná Brurá inciso 28, Kaf HaJaim allí inciso 54)
[6](Shuljan Aruj, Orej Jaim 271, Mishná Brurá allí).
[7](allí)